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Representantes de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador criticaron este jueves el nombramiento de Mauricio Arriaza como director de la Policía por supuestas violaciones de derechos humanos perpetradas por unidades bajo su mando.

Arriaza tomó las riendas de la Policía Nacional Civil (PNC) con la llegada al Poder Ejecutivo de Nayib Bukele, y la remoción de Howard Cotto, quien dirigió el cuerpo de seguridad desde enero de 2016.

Arnau Baulenas, coordinador del Equipo de Procesos de Justicia del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (Idhuca), dijo en rueda de prensa que consideran que Arriaza “no es la persona más idónea” para el cargo por el papel que desempeñó como subdirector de Áreas Especializadas de la PNC.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador. Archivo/AFP/END

En dicha área se encontraban el Grupo de Reacción Policial (GRP), disuelto en 2018, Grupo de Operaciones Especiales (Gopes) y la Fuerza Especializada de Reacción (FES), que en ese mismo año dieron paso a la Unidad Táctica Especializada Policial (UTEP), conocida como “Jaguares”.

Entre los casos cuestionados a las unidades bajo el mando de Arriaza se encuentra la desaparición y asesinato de la agente Carla Ayala en una “fiesta navideña” del GRP a manos de uno de sus miembros.

De acuerdo con Baulenas, el agente acusado del asesinato, Juan Castillo, fue separado de esta unidad y reincorporado antes del crimen, sin que se conozca una justificación.

También señaló que Castillo, prófugo y con paradero desconocido, no fue detenido a pesar de que aún se encontraba en el país los días posteriores al crimen “encubierto” por sus compañeros.

Nayib Bukele, presidente salvadoreño. Archivo/END

Este caso llevó al anterior director de la Policía a desarticular al GRP y reestructurar las Áreas Especializadas de la PNC.

A los miembros del extinto GRP también se les atribuye al menos una ejecución extrajudicial en marzo de 2015, perpetrada durante un supuesto enfrentamiento con pandilleros que se saldó con ocho muertos.

Baulenas añadió que una investigación periodística reveló la supuesta existencia de un “escuadrón de la muerte” formado por elementos de la FES y que la única acción tomada fue la suspensión por 72 horas de los señalados.

Agregó que el Idhuca registra al menos seis casos en los que agentes de élite privaron de libertad a las víctimas, las interrogaron, las golpearon y finalmente prendieron fuego a un lugar cultivado de caña para lanzar a las personas.

“En El Salvador vivimos un patrón de conducta de abuso policial, donde se han producido, por parte de agentes de autoridad, ejecuciones extrajudiciales, torturas y desapariciones forzadas”, acotó el letrado.

Por otra parte, el director del Idhuca, el sacerdote jesuita José María Tojeira, se mostró preocupado por el nombramiento del diputado Osiris Luna, de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), como director de Centros Penales.

Señaló que el partido de Luna, con el que Bukele llegó al poder, promueve la pena de muerte, con lo que “se quiere dar marcha atrás en el campo de los derechos humanos”.

También llamó a realizar una “depuración” de la PNC en los altos mandos y dar “apoyo salarial y humano a los policías de base”.