• San Salvador, El Salvador |
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Miles de fieles católicos salvadoreños rindieron en la noche del lunes honor a su patrono el Divino Salvador del Mundo, a quien pidieron un país con menos violencia y menos injusticia social.

Colocada sobre un anda que era cargada por medio centenar de personas y luego de recorrer varias calles en la capital, San Salvador, la imagen del Divino Salvador del Mundo, el patrono del país, llegó hasta el frontispicio de la catedral, en pleno corazón de la ciudad.

Allí se efectuó el acto de la "transfiguración", que rememora el pasaje bíblico en el que Jesús se transforma y aparece con ropas brillantes ante sus apóstoles en el Monte Tabor.

En la catedral, la imagen de Jesús fue colocada con una túnica roja dentro de una torre de madera y, tras un breve lapso, la punta de la torre en forma de un globo terráqueo se abrió y surgió la imagen de Jesús vestida con una túnica blanca adornada con lentejuelas, recreando el episodio del Monte Tabor narrado en la Biblia.

El cielo en esa parte de la ciudad se iluminó entonces con las luces de fuegos artificiales.

En un breve mensaje a los feligreses, el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, pidió que "todos" en el país "se puedan transfigurar" y tengan un cambio para que "no haya más injusticias" y también "no haya más violencia".

El Salvador se mantiene como uno de los países sin guerra más violentos del mundo con un promedio de 51 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2018.

Fiestas El Salvador / Imagen referencial / Archivo "Todos en el este país ya estamos cansados de la violencia, pero si todos ponemos de nuestra parte todo lo malo puede cambiar", dijo Roberto Umaña, de 57 años, quien acudió a la actividad religiosa con su familia, a la AFP.

El acto de la transfiguración es una de las principales actividades religiosas que la Iglesia católica efectúa en el marco de los festejos patronales de la capital, los cuales concluyen este martes.

En virtud de los festejos capitalinos, que abrieron el pasado 1 de agosto, los salvadoreños gozan de asueto, por lo que muchos se han desplazado hacia playas y balnearios del país para vacacionar.