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El Salvador desplegó el jueves un contingente de 800 policías y 300 oficiales de migración para reforzar las principales fronteras del país, prevenir el tráfico ilegal de personas y combatir al crimen transnacional.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Rogelio Rivas, explicó que con este contingente de policías se unirán funcionarios de migración, para golpear a las estructuras criminales que negocian con la vida de las personas, pero también a los grupos violentos que obligan a la población a la migración forzada.

“Estamos empeñados en mejorar la seguridad pública, por eso hemos venido hasta aquí a lanzar nuestro nuevo sistema de patrullas fronterizas. Este será un brazo estratégico que empuñaremos para combatir el crimen organizado”, dijo Rogelio Rivas en sus discursos ante el contingente de policías y oficiales de migración.

Las patrullas que estarán formadas por tres oficiales de migración y dos policías “establecerán puntos de control en los pasos y límites territoriales, incluyendo los pasos ciegos con países vecinos del llamado Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador), pero también vigilarán el ingreso de connacionales y extranjeros en las terminales aéreas de los aeropuertos de El Salvador”, explicó Rogelio Rivas.

El despliegue de las patrullas comenzó en La Hachadura, un cruce fronterizo con Guatemala ubicado en el departamento de Ahuachapán, a 126 kilómetros al oeste de la capital.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dijo que las medidas inmediatas que se aplicarán para combatir la migración irregular son las mismas que han estado implementando desde que asumió el poder el 1 de junio.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador. AFP/END

El Salvador busca combatir el narcotráfico y otros delitos que se cometen en los aeropuertos y fronteras con documentos falsos.

Desde octubre pasado la migración de hondureños, guatemaltecos y salvadoreños aumentó a través de caravanas huyendo de la falta de empleo, en busca de mejores condiciones de vida o escapando de los asesinatos de pandilleros y narcotraficantes.

En Estados Unidos viven 2,5 millones de salvadoreños, quienes en 2018 enviaron 5.468, millones de dólares en remesas familiares que equivalen a cerca del 16% del Producto Interno Bruto (PIB).