•   PARIS / EFE  |
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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, respaldó la beatificación del anterior papa, Juan Pablo II, "una personalidad fuera de lo común que dejó huella no sólo por la intensidad de su fe si no también por el papel importante que jugó en la historia".

En una carta enviada ayer al actual pontífice y publicada hoy, Sarkozy definió a Karol Wojtyla como un "defensor inquebrantable de la libertad de los hombres y de los pueblos" que "sólo con la fuerza de su mensaje contribuyó a derribar el mundo surgido de la Guerra Fría y conformar el actual siglo".

El presidente aseguró que Juan Pablo II fue "un amigo de Francia" que visitó el país en numerosas ocasiones y que siempre estuvo rodeado de masas, lo que demuestra "el fervor y la afección que le tenían los franceses".

"Los franceses no olvidan las palabras, convertidas en históricas, que pronunció durante su primera visita en 1980", aseguró Sarkozy, quien también destacó "el coraje excepcional" de Juan Pablo II para "sacar sus últimas fuerzas" y poder visitar Francia en 2004, cuando ya estaba enfermo.

"Por este recuerdo y este vínculo estrecho, casi predilecto, entre Juan Pablo II y los franceses, quería, Santo Padre, expresarle, en mi nombre y en el de los franceses, el cariño que le tenemos en un momento en el que la Iglesia Católica se prepara para elevarle a los altares", agregó en la misiva enviada a Benedicto XVI.