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Es mediodía del martes 5 de diciembre en el Polideportivo España. El público aguarda en silencio, expectante, y observa a Scarleth Mercado, quien se encuentra en medio de la tarima, con las piernas semiflexionadas sujetando la haltera de 76 kg de peso que deberá levantar para llevarse la medalla de oro. Este es su tercer y último intento. Con un movimiento rápido y sin vacilación, eleva la barra sobre su cabeza.

La afición se desborda en gritos y aplausos, pero la pesista de 21 años no los escucha en ese momento. Está concentrada en mantener la barra suspendida los tres segundos reglamentarios. Cuando suena el pitido que anuncia que ha superado la prueba, Scarleth tira la barra. Asiente para sí misma y se regocija. Luego sale del escenario pensando que sus dos rivales más fuertes, la nicaragüense Semanancy Ludrick y la guatemalteca Jessica González, aún tienen un intento para levantar las pesas de 77 kg. Pero diez minutos después ninguna de ellas lo logrará.  “Yo quería ganar, me lo había propuesto, Dios me fortalece, estoy aquí por un propósito”, dirá después de ganar una medalla de oro en envión, una de plata en arranque y otra de oro como campeona total centroamericana en los 58 kg durante los XI Juegos Deportivos Centroamericanos Managua 2017.   

Inicios

La primera vez que Scarleth vio a alguien levantando pesas fue por televisión y de manera fortuita. Era agosto de 2008, transcurrían los Juegos Olímpicos en Beijing, China, y ella, para entonces de 12 años, cambiaba los canales de su TV en busca de dibujos animados. 

“Miré que los ejercicios parecían tan fáciles, levantaban los discos de colores con tanta facilidad, eso me gustó”, recuerda Scarleth, quien empezó a entrenar en levantamiento de pesas el 28 de octubre de 2011. “Es que amo este deporte”, responde cuando se le pregunta cómo es que recuerda la fecha exacta. 

Su hermana, Carla Gutiérrez, fue quien le aconsejó que ocupara su tiempo libre practicando algún deporte. Como ya conocía de su afición por la halterofilia, le contó que había muchachas entrenando esa disciplina en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), donde ella practicaba boxeo. 

“Quería que no se perdiera en los vicios ni que tuviera hijos tan joven”, cuenta Gutiérrez minutos después de ver ganar dos medallas de oro y otra de plata a su hermana menor. “Me siento feliz, alegre, emocionada, siento que el esfuerzo y las asoleadas valieron la pena”, agrega. 

Empezó a entrenar con 15 años y 42 kilos. “Cuando vine (al IND) todo era difícil, la barra me pesaba, los discos me pesaban demasiado. Casi me doy por vencida porque las manos me ardían, nunca había hecho ejercicio y no sabía cómo podía hacer lo que los otros muchachos hacían”, recuerda Scarleth, quien tiene las uñas pintadas de un rosa brillante. 

A pesar de las dificultades, siguió entrenando hasta lograr perfeccionar la técnica. Así empezó a competir internacionalmente. 

Competencias

En 2013 viajó al Campeonato Panamericano Mayor en Islas Margarita, Venezuela. Al año siguiente, participó de los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe en México, y consiguió el cuarto puesto. 

En 2015 compitió en el LXXXII Campeonato Mundial de Halterofilia, en Estados Unidos, y logró posicionarse en el lugar 38 del mundo. Esa actuación le valió una invitación a los juegos más importantes de su vida: los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde obtuvo el puesto 10 de 13 competidoras. 

Su última competencia fue el Campeonato Centroamericano y del Caribe realizado este año en Guatemala, donde consiguió el cuarto puesto. Solo la superaron México, Venezuela y República Dominicana, por lo que sabía que el oro la estaría esperando en estos sus primeros Juegos Deportivos Centroamericanos.  

El pasado 5 de diciembre su mayor competencia fue su compatriota Semanancy Ludrick. “Las dos teníamos todo para dar por el país”, comenta, y luego agradece que “aquí (en Nicaragua) se quedó la medalla de oro, porque eso era lo principal, que se quedara para el país”. 

Futuro

Durante todo el año Scarleth Mercado entrenó a diario en el gimnasio de levantamiento de pesas Orlando Vásquez, del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND). De lunes a viernes, entre las 9:30 de la mañana y las 4:30 de la tarde. 

Entre competencias internacionales y chequeos nacionales es difícil para una joven prepararse en un oficio convencional, asevera Scarleth. Por eso dejó sus estudios de enfermería. 

“Suspendí por un tiempo, pero en enero vuelvo a empezar. Uno tiene que pensar en su futuro, en estudiar, en hacer algo, porque no toda la vida vas a estar aquí en las pesas”, dice la joven, quien aunque ama el deporte, está clara de que podrá seguir practicándolo máximo otros diez años.

Mientras tanto, espera seguir superando sus marcas y disfrutando del deporte. “Quiero que cuando esté anciana sepa que disfruté mi juventud e hice lo que quería”, concluye. 
 

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