•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Entre los lamentos al ver dolorosamente pulverizado el favoritismo de Erick Rodríguez en los 1,500 metros, apareció el vuelo impetuoso y finalmente majestuoso del saltador de longitud Becker Jarquín, para atrapar la medalla de oro con un estiramiento de 7 metros 32 centímetros, dejando quieta la marca nacional de 7.38, establecida por Nelson Navarro en 1988, hace 27 años. Fueron emociones encontradas. Rodríguez era el gran favorito para imponerse en los 1,500 luego de su adiestramiento en Cuba, que le hizo pensar, podría mejorar su marca personal de 3 minutos 49 segundos y 54 centésimas, a 3:47, en tanto Becker fue pre-considerado un fuerte aspirante para disputar el oro en salto largo, en una batalla que incluía al joven cubano nacionalizado pinolero, Marcelo Suárez, ganador de la plata con 7.19 metros, un pelo superior a los 7.18 del canalero Bowen. 

“Estaba preparado para imponerme y establecer nueva marca, aún estando consciente de la capacidad del guatemalteco Mario Pacay Pop –quien se adueñó del oro en los 1,500 con registro de 3:49.52, superando apenas levemente el récord personal de Erick–, y del tico Diego Castro –ganador de la plata–, a quienes he vencido más veces que ellos a mí”, dijo Rodríguez de Jinotega, con esa sencillez que siempre lo ha caracterizado. Entonces ¿qué pasó? le pregunto, y responde: “Estuve seriamente afectado por un problema próximo al dengue y me hospitalizaron”, mostrándome en su celular unas fotografías que certifican lo expresado. “Sin embargo, pensé que a base de corazón podría rendir lo necesario encima del déficit físico, pero fui reducido a conformarme con el bronce”. Pacay dejó en el camino a juan Castro, de Costa Rica y a Erick Rodríguez, de Nicaragua.

Por el oro en los 3,000

Deteniendo el cronómetro en 3:54.77 minutos, Rodríguez de 27 años, adiestrado por Hugo Vásquez y Jorge Isaac García, pinoleros, no pudo acelerar en los últimos 25 metros como las tribunas esperaban, y las expectativas del oro terminaron en el congelador, aunque defendió el bronce con uñas, dientes y corazón, porque no iba a salir del escenario con las manos vacías. Los 3,000 obstáculos, su mejor prueba, están programados para el martes a las 2:50 p.m., esperando encontrarse lo necesariamente recuperado para responder a las exigencias y lanzarse en busca de la ansiada medalla dorada. “Esos dos días y medio pueden facilitarme la recuperación requerida. Yo confío”, me dice en las tribunas del estadio del Instituto de Deportes que mostraron un atractivo lleno, como la mayoría de locales.

El caso de Becker fue diferente. El favorito en longitud era el panameño Jhamal Bowen con registro de 7.33 metros, inferior a la marca nica de 7.38 en poder de Nelson Navarro, pero se trabó en los 7.18 marcados en su primer intento. No logró ningún estiramiento en sus siguientes cinco intentos, en tanto Becker, quien saltó 7.20 metros en su cuarta proyección-impulso y registró un nulo en el quinto intento, pareció estar listo para impactar en el último acto, como esos acróbatas de circo que buscan su mejor salto de un trapecio a otro. El espigado saltador levantó sus brazos largos como remos y comenzó a palmear como gritando ¡Hey, miren esto! El público, en pie, se sintió motivado y lo cobijó con una ovación mientras iniciaba su avance, aceleraba, aplicaba el obligado freno en el filo de la tabla, y colocándose alas, se elevaba para el vuelo dorado de 7.32 metros, garantizando el oro. La plata fue para Marcelo y el bronce para Bowen.Becker Jarquín alcanzó los 7,32 metros

Tico gana los 100 metros

Como siempre, nadie quiere perderse un detalle de los 100 metros, el relámpago de la pista, aún en torneos de discreto nivel como este. En el sector femenino, la costarricense Irma Harris le sacó del bolsillo el oro a la guatemalteca Rosa Benita Baltazar en el último instante, con un cierre espectacular. Con 12 segundos y 11 centésimas, Harris estuvo un latido de corazón delante de la muchacha Baltazar, quien registró 12.12, mientras la panameña Rosa Marina Mosquera se quedaba con el bronce, danzando alrededor de sus 12.17 segundos. Una bonita carrera de final electrizante. En varones, sin la presencia del panameño Alonso Edwards, dueño de la marca desde el 2010 con 10.24 segundos, su hermano Mateo fue considerado favorito, pero su esfuerzo de 10.48 segundos se quedó corto frente a los 10.39 del ganador del oro, el costarricense Shermal Calimore, y el tiempo de 10.46 que registró el hondureño Josef Norales.

La exhibición ofrecida por la panameña Andrea Ferris en los 1,500 metros fue abrumadora. Rápidamente se fue al frente, y sin mirar nunca hacia atrás, con la certeza que no encontraría a nadie detrás persiguiéndola, estableció una diferencia tranquilizante, ganando el oro con 4 minutos, 23 segundos y 69 centésimas, sacándole más de 11 segundos a su compañera de equipo Rolanda Bell, que marcó 4:34.81 minutos, llegando en tercer lugar con el bronce; Viviana Aroche de Guatemala, casi inalcanzable en la búsqueda de su sexta coronación en estos Juegos. Gianna Woodruff de Panamá con 57.85 se impuso en los 400 metros con vallas, y Nathalie Aranda de Panamá con 6.17 metros, se adjudicó el oro en salto de longitud… Hoy domingo veremos a Dalila Rugama, única ganadora de oro hace cuatro años en Costa Rica, defendiendo su reputación como jabalinista, y al saltador de altura Frank Garth, tratando de convertirse en el primer nica en elevarse dos metros.