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El primer salto de Becker Jarquín Ulloa fue nulo. El segundo un poco mejor. En el tercero y el cuarto ya iba ganando confianza. Pero en el quinto salto volvió a marcar nulo. Se tranquilizó, respiró hondo y volvió a intentarlo. En la sexta y última oportunidad logró la mejor marca en la competencia de salto de longitud y un nuevo récord en su carrera. Jarquín hizo 7.32 metros, dejando atrás a su compañero Marcelo Suárez, quien punteó 7.19 metros, y obteniendo así una medalla de oro. 

El joven, de pelo rizado y originario de Rivas, quedó muy contento con su desempeño al haber roto el récord juvenil A, y acercarse al récord mayor, el cual se mantiene de 7.38 metros. “En el último salto entré en confianza, imaginé el oro en mis manos, lo hice sereno y fue el que mejor me salió”, dice.  

Jarquín es uno de los 600 atletas nicaragüenses que participan en los Juegos Deportivos Centroamericanos (JDC) 2017 y uno de los pocos que han conquistado el sueño  de  colgarse una presea de oro. Pero lograrlo no ha sido fácil, ha tenido que sacrificar tiempo con su familia, con sus amigos e incluso sus estudios universitarios, los que tuvo que dejar en pausa por este año.  Becker Jarquín dio a Nicaragua el primer oro en atletismo.

“Esto empezó como un pasatiempo, no pensé que me fuera a gustar. Un amigo me invitó a que fuéramos a correr, yo le seguí la corriente y fui. El primer día fue terrible, hice 150 metros. Terminé súper cansado, adolorido, ligado, no podía ni sentarme porque nunca había estirado mis músculos, pero al día siguiente volví. Éramos rivales pero nos motivábamos mutuamente”, cuenta.

Con el tiempo fue mejorando y eso le valió muchos elogios, entre ellos del rivense Robert Delgadillo, quien más tarde se convirtió en su entrenador. Unos meses después, el muchacho, que para entonces tenía 13 años, se atrevió a inscribirse en su primera competencia nacional, obteniendo segundo lugar en la carrera de 600 metros y tercer lugar en la de 300 metros, resultados que aunque fueron buenos, no lo dejaron satisfecho. Él quería más.

Experiencia 

En 2013 participó en la Competencia Nacional Juvenil A y B, donde alcanzó su primera medalla de oro en relevo, también, plata en relevo y bronce en 400 metros. Tuvo su primera oportunidad de asistir a una competencia centroamericana celebrada en Nicaragua y aunque llegó con una lesión en los tendones de la pantorrilla que no le permitió rendir al 100%, dice que logró tres medallas de oro y una de plata. “Ahí me motivé mucho más para seguir. Y luego fui a competir a los Estados Unidos”.

Un año después, en 2014, Jarquín volvió a la Competencia Nacional Juvenil B en la categoría de 800 y 400 metros. En la primera obtuvo medalla de oro y en la segunda agarró plata. 

“En el 2015 cambié a salto de longitud con la profesora Eloina Echeverría, mi nueva entrenadora”, dice. Con ella logró un récord nacional de 6.77 metros y un récord centroamericano de 6.80 metros en salto largo en El Salvador. Después, en Costa Rica alcanzó una marca de 7.19 metros y medalla de plata en salto triple de 14.62 metros.

Desde el 2015 ha viajado a Colombia, Costa Rica, El Salvador y Honduras, entre otros países,  representando a Nicaragua y dejando marcas respetadas. El esfuerzo y la perseverancia que ha imprimido a su carrera han sido los principales pilares en sus hazañas.  

 

Según dice, el entrenamiento es riguroso. Dedica un promedio de 3 horas y media a entrenar, de lunes a sábado. El ejercicio incluye pesas, sentadillas, brazos, abdominales, saltos y carreras.     

Jarquín se declara orgulloso de su desempeño, al haber superado a rivales con nivel de preparación altísimo. Y no solo ha tenido que superar a los demás competidores, sino también a dificultades propias que lo han hecho reflexionar. “Yo padezco de la columna, tengo espina bífida y por eso me prohibieron el atletismo, pero seguí porque le tengo amor a esto. Lo que hice fue reforzarla (la columna)”.  

Asegura que el problema en la espalda lo padece también su mamá, quien vive y trabaja en Costa Rica, y su abuelo, con quien convive en el departamento de Rivas.

Con la medalla en la mano, el joven atleta cuenta que planea seguir entrenando los próximos años, con la esperanza de clasificar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, su gran sueño. 

“Me gustaría clasificar aunque sea con la marca mínima. También me gustaría ir a un Mundial, pero no por invitación sino por una marca. Quisiera ser campeón mundial”, confiesa.

Nombre: 
Becker Alexander Jarquín Ulloa 
Edad: 19 años.
Cuida natal: Rivas. 
Logros: 
29 medallas en eventos regionales. 60 en total. 
Experiencia: ha participado en competencias centroamericanas en 2013, 2014, 2015 y 2016. 
Sueño: ser campeón mundial.