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Plata con pinta de oro

Foto por: Henry Padilla

Las nicaragüenses iniciaron el partido con un gol a favor contra las costarricenses.

Amargo. La Selección de Futbol Femenino de Nicaragua careció de efectividad en la tanda de penales, todo lo contrario a sus rivales costarricenses, quienes finalmente se adjudicaron la medalla de oro, dejando a las locales con la plata.

La efectividad de las jugadoras costarricenses en la tanda de penales y el desacierto de las nicaragüenses en esas instancias, tras empatar a un gol en los noventa minutos reglamentarios, le permitió a la Selección de Futbol Femenino de Costa Rica adjudicarse la medalla de oro en los XI Juegos Deportivos Centroamericanos, dejando al equipo pinolero con la presea de plata, en un partido disputado en el Estadio Independencia de Estelí.

Los aciertos de Carol Sánchez y Cristín Granados ante la guardameta local Betania Aburto; sumado a los fallos de Alis Cruz, Nashelly Aguilar, Yessenia Flores y Kesly Pérez ante la inspirada portera tica, Dinnia Díaz, frustraron el objetivo que perseguían las dirigidas por Elna Dixon, no obstante, pueden presumir de haber exhibido una digna presentación contra un rival que a inicios de semana les había endosado una goleada por 0-3.

Después de 15 minutos de total control de las acciones de las costarricenses, las pinoleras comenzaron a ejercer presión en zona de ataque, forzando errores de las defensoras en la entrega de balones, para provocar peligro. En ese ejercicio Yessenia Flores despojó del esférico a Mariana Benavidez y asistió a Kessly Pérez para que esta pisara el área pequeña y definiera con comodidad el 1-0 parcial.

Lejos de amilanarse tras la anotación de las pinoleras, las costarricenses retomaron el protagonismo. Apenas un minuto después de haberse puesto abajo en la pizarra, Melissa Herrera pudo emparejar las acciones, luego de que su compañera Priscila Chinchilla metiera un balón rasante desde la derecha, al que no le pudo llegar por centímetros. Dicha acción fue solo una advertencia de lo que estaba por venir.

Al 33’, un acto de inocencia e irresponsabilidad de Josseling Berríos, le costó la expulsión por roja directa. Mientras una jugadora costarricense se encontraba tendida sobre el terreno, cuando el balón había abandonado el campo de juego, la zaguera nica impactó el esférico sobre su rival y la árbitro central no dudó en mostrarle la cartulina roja. Como era de esperarse, las ticas aprovecharon la ventaja numérica para arrinconar a las locales.

Seis minutos después de la expulsión de Berríos, una falta de Sheyla Flores sobre Chinchilla dentro del área, propició que la árbitro decretara penalti y Katherine Alvarado se encargó de transformarlo en gol, para poner la paridad en el marcador (1-1). Hasta ese momento, las mayores y mejores ocasiones para gol le pertenecían a las visitantes, mientras las nicas trataban de digerir el golpe anímico que representaba aguantar los embates con una jugadora menos.

Fuerzas de flaquencia

El panorama no pintaba cómodo para las nicaragüenses en la segunda parte, no solo por estar en desventaja numérica, también porque las ticas habían ganado confianza y era de esperarse que se volcarían en ataque buscando el tanto de la ventaja. Como estaba escrito en el libreto, el equipo de casa se dispuso a aguantar en su propia zona del campo y apostó a las esporádicas oportunidades de contragolpe que se le pudieran presentar.

La dupla Alvarado-Granados en la delantera no dio descanso a las zagueras nicas, que por su parte, respondieron a las expectativas, evitando que las visitantes concretaran sus acciones de peligro. También fue sustancial el aporte de la guardameta Betania Aburto, quien al 63’ evitó el 1-2 en contra de las suyas, al mandar a tiro de esquina un disparo que salió del botín derecho de Alvarado. Al 75’, Aburto volvió a ser exigida por Cristhian Granados con un disparo de larga distancia, pero su remate fue desviado por la arquera pinolera.

La imprecisión de Granados de cara al marco al minuto 82, privó a Costa Rica de ponerse al frente en la pizarra, pues la atacante no aprovechó un balón suelto dentro del área, enviándolo a las graderías del Estadio Independencia. Pero el sufrimiento no acababa ahí para las locales, ya que en el 89’ las ticas fueron favorecidas con una falta en el borde del área grande, pero Alvarado reventó el balón en la barrera, permitiendo que la disputa por la medalla de oro se definiera por la vía de los penales.

En estas instancias, las cuatro jugadoras nicas que cobraron se toparon con un muro llamado Dinnia Díaz, arquera costarricense que atajó tres de los cuatro penales, mientras que el otro se estrelló en el travesaño. Por su parte, Carol Sánchez y Cristín Granados estuvieron efectivas ante Aburto para darle el metal dorado a la selección de Costa Rica, que revalidó el título conseguido en los X Juegos Deportivos Centroamericanos del 2013, celebrados en su patio.