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Un día después de ganar dos medallas de oro para Nicaragua, Elián Ortega despertó cuestionándose a sí mismo: ¿ahora qué sigue? Pensó en tomarse un descanso, pero luego cayó en cuenta que es un lujo que no se puede dar, porque hace falta poco más de un mes para que, por segundo año consecutivo, represente al país en el torneo US Open de Taekwondo, el más importante del continente americano, al que llega como subcampeón en categoría juvenil, en el que ahora competirá como un adulto. El reto lo mantiene ansioso y ha llegado a sentir miedo.

En los recién concluidos Juegos Deportivos Centroamericanos, celebrados en Managua, Ortega demostró por qué es considerado el mejor del país en taekwondo: obtuvo dos medallas de oro en categoría poomsae (formas), superando a representantes de Panamá, El Salvador, Honduras y Guatemala. Con 17 años de edad Elián consiguió sus galardones en la categoría de adulto, competencia en la que participó con un permiso especial, precisamente, por su impresionante calidad deportiva. 

Su casillero de medallas ya no da abasto, pero las dos de oro que consiguió en Managua el pasado 13 diciembre tendrán un lugar especial. 

“Nicaragua nunca había obtenido un puesto que no fuese el último en el medallero de las competencias de taekwondo de los Juegos (Deportivos) Centroamericanos, ahora quedamos en tercero. Es un gran avance y me siento orgulloso de haber contribuido para lograr esos resultados”, expresa con firmeza.

Elián también consiguió este año la medalla de plata en la modalidad de poomsae en la categoría juvenil, en el torneo US Open de Taekwondo celebrado del 31 de enero al 3 de febrero, en Las Vegas, Estados Unidos.

En el evento que es considerado el más importante del continente, Elián se consolidó como el segundo mejor competidor de América en esa disciplina, algo que ningún otro nicaragüense hasta ahora había conseguido.

Con sus espectaculares movimientos y coreografías demostró ante los jueces, ser mejor que sus demás contrincantes. Solo el estadounidense pudo derrotarlo en la final por pocos puntos de diferencia, en una competencia en la que participan 58 países. 

Ser de los mejores de Nicaragua y representar al país a nivel internacional no ha sido tarea fácil y tampoco lo ha logrado de la noche a la mañana. Ingresó a la escuela de taekwondo Impacto, de Managua, hace siete años porque una amiga de su mamá le recomendó que lo inscribiera. Desde entonces el deporte lo atrapó.

Elián confiesa que lo que más le ha costado es “tener que luchar contra la soledad porque querrás o no, cuando te hacés de alto rendimiento perdés de todo: amistades, reuniones y eventos familiares. Yo entreno diario sin importar si es 31 o 24 de diciembre”.

Desde hace cuatro años es parte de la selección nacional de taekwondo. Ha tenido intensos fogueos a nivel internacional en competencias de Estados Unidos, Guatemala, Costa Rica, Perú y México. El próximo año participará en el Mundial de Taekwondo en China.

Sube de categoría

Las competencias juveniles ya no serán parte del desempeño y crecimiento deportivo de Elián. Ahora que cumplirá 18 años deberá competir en la categoría de adulto. Su primer reto será el 28 de enero en Las Vegas, Estados Unidos. 

“Es como meterme en la jaula de los leones, hay mucho nivel ahí. Me da un poco de miedo porque es competir con adultos, pero creo que sentirme así es parte del proceso. Sé que si mantengo el ritmo, la preparación y la disciplina, puedo obtener buenos resultados”, explica. 

Su preparación para esta competencia consiste en entrenar cuatro horas al día para mantener su nivel, pero tampoco descuida sus estudios. 

Elián Ortega es estudiante de Ingeniería en Sistemas en la Universidad Centroamericana y concluyó el año con un promedio de 92. En su familia no es el único deportista, su hermano Jordi y su hermana Mayra también son seleccionados de Nicaragua en taekwondo, esta última también obtuvo dos medallas de plata en los Juegos Deportivos Centroamericanos. 

Mayra Velásquez, mamá de estos deportistas, confiesa que han sido persistentes en apoyar a su hijo en el taekwondo sin descuidar el estudio porque “le ha permitido mantenérmelos alejados de vagancias y vicios y enfocados en un deporte en el que son respetados”.

El  inicio de un ciclo

Los Juegos Deportivos Centroamericanos representaron para Elián Ortega el inicio de un proceso para poder participar en las Olimpiadas de Tokio 2020. 

Ganar medalla de oro en estos Juegos le dio boleto directo a las competencias clasificatorias para los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, que se realizarán en Barranquilla, Colombia, el próximo año. 

De ganar una medalla de oro o plata en estos juegos, le daría un pase directo a los Juegos Panamericanos 2019 de Perú. Luego al ganar en esta competencia lo clasificaría directamente a las Olimpiadas de Tokio. Elián está preparado para someterse al ciclo.

Es un joven visionario que sueña con llegar a ser un entrenador de un campeón mundial de Nicaragua porque concibe su trabajo como una forma de abrirle las puertas a los que le siguen. “¿De qué me sirve a mí conseguir tantas medallas si no comparto lo que aprendo?” se cuestiona.

Pero él no compite por medallas, dice hacerlo por pasión. “Cuando uno deja de disfrutarlo todo se viene para abajo. Yo no compito por una medalla, sino porque esto es lo que amo”, afirma.

“Una medalla la puede tener cualquier, pero todo el esfuerzo que tuviste que hacer para poder subir a ese pódium el día que te la entregan nadie lo ve y es lo más grande que hay. El proceso es lo que importa”, concluye.