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El deseo convertido en algo real: se impuso Nicaragua a Panamá 3-1 en la batalla por la medalla de oro de estos históricos Juegos Centroamericanos. La séptima conquista, señal inequívoca de superioridad. Un estupendo momento para que el abuelo señale los héroes al niño: Elmer Reyes con su jonrón de dos carreras espantando fantasmas, volteando el 0-1 en el cuarto inning; Wilton López con su pitcheo rápidamente enderezado después de un preocupante primer inning; Cheslor Cuthbert con su hit impulsador ampliando a dos la diferencia en el sexto; Roniel Ráudez con su impresionante relevo aprieta tuercas no dejando títere con cabeza. Todos ellos fueron incidentes en la resonante victoria por 3-1 que proporcionó a Nicaragua su séptima medalla de oro en los torneos de beisbol de los Juegos Centroamericanos. 

El primer out del juego parecía dibujado con el pincel de Róger Pérez de la Rocha, cuando el ágil paracorto pinolero Iván Marín, moviéndose hacia su izquierda tomó limpiamente la pelota. Uyy ¿qué pasó? La contorsión muscular consiguiendo posición de tiro estuvo bien, pero no el disparo, abierto, sacando de posición al inicialista Ofilio Castro, haciendo circular al lead off canalero Edgar Muñoz con ese error. Hit de Eduardo Thomas contra el pitcheo de Wilton López y otro empujador de Gerald Chin, activaron las alarmas en el “Dennis Martínez”. Sin out, Panamá estaba en ventaja 1-0 con dos a bordo, mientras Wilton, sorprendido, sometía a revisión su brazo derecho. El peligro fue desvanecido al dominar Wilton a McKenzie y Amaya dentro del cuadro facilitando un out entre la antesala y el plato, y liquidando a Alfredo Reina obligándolo a un elevado. Eso fue revitalizante para el abridor de Nicaragua, sin perder de vista lo molesto que era el 0-1 adverso.

El contragolpe de Elmer

Un viejo conocido, el zurdo de llamativo control y lanzamientos retorcidos, Davis Romero, un corto big leaguer de siete relevos con Toronto en el 2006, quién fue el verdugo de Nicaragua en la final del 2010 cuando Panamá se apuntó una rotunda victoria por nocaut 12-2, trabajó con acierto los tres primeros episodios ponchando a cuatro y colgando ceros. Ese dominio se quebró en el cierre del cuarto episodio, después de agregar otros dos ponches, uno de ellos a Cheslor Cuthbert estando Ofilio Castro en circulación por cohete, cuando fue estremecido por el jonrón de Elmer Reyes muy por encima de la pared del jardín izquierdo, volteando la pizarra 2-1 a favor del equipo pinolero. Estacazo que agitó las tribunas, espantó el temor y aproximó a la tropa de Julio Sánchez a la conquista de la medalla dorada. Tal posibilidad, cobraba forma frente al enemigo de siempre en la región.

Aunque estar arriba 2-1 era estimulante, era obvio que la tranquilidad solo podría ser alcanzada por “algo más”. Y el pequeño pero decisivo estiramiento, lo proporcionó Cheslor Cuthbert, raramente silenciado en sus dos primeros turnos, con ese hit al centro con dos outs y el inquieto Munguía en segunda, proyectándose hacia el plato como corsario desbocado. Quedaban cuatro turnos al bateo panameño, suficiente trayecto para fabricar problemas, pero se encontraron con un indescifrable Roniel Ráudez que cerró alardeando, ponchando a seis en los innings 6, 7 y 8, antes de colgar el cero garante del oro en el noveno, con crédito para Wilton López. Mientras la multitud salía, muchos se preguntaban: ¿Será éste Ráudez el próximo big leaguer nicaragüense?

 

En fotos: Así celebraron jugadores de Nicaragua la medalla de oro en beisbol en Juegos Centroamericanos

Sánchez: “esta medalla es de todo el pueblo”

Desde el día en que lo presentaron como el mánager de la selección nacional para los XI Juegos Deportivos Centroamericanos Managua 2017, Julio Sánchez mantuvo siempre la certeza de conseguir la presea dorada y, en ocasiones, que fueron muchas, hasta se atrevió a decir que “estamos obligados a ganar la medalla de oro”. Nunca dudó, ni si quiera al ver a Panamá tomando ventaja tan temprano y a sus muchachos siendo dominados por el veterano Davis Romero en la primera parte del juego.

“Lo dije y sostuve desde el principio: vamos a ganar el oro”, dijo Sánchez tras el desafío de anoche, como quien se deleita de ver materializado su pronóstico. “Nunca dudamos y hoy logramos el objetivo”, expresó el timonel, añadiendo que “esta medalla es de todo el pueblo, Nicaragua se merecía un triunfo como este”.

Sobre el desafío final, Sánchez, quien ha ganado el oro centroamericano como jugador, mánager y entrenador, señaló que “Panamá es un equipo bien complicado que goza de buen picheo, pero nosotros bateamos en el momento oportuno. Quizá no presentamos una ofensiva de gran profundidad, pero se bateó cuando más era necesario”. 

“Oro al esfuerzo”

Entre los más agitados por el triunfo de la selección estaba Nemesio Porras, el presidente de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociada (Feniba) y quien manifestó que “este logro es el resultado del esfuerzo de cada uno de los peloteros, que supieron entregarse por completo en cada desafío. No puede obviarse el estupendo trabajo de Julio Sánchez y su cuerpo técnico, todos son responsables de esta alegría. Sin lugar a dudas este es un oro al esfuerzo de todos”.