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La llegada del invierno supone no solamente la amenaza de inundaciones en las zonas bajas o medias de la capital, sino también de deslizamientos de tierras en unos 20 puntos que aún son estudiados por el Instituto de Geología y Geofísica, IGG, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

“Entre los hallazgos principales podemos decir que estamos identificando los puntos críticos que tiene la ciudad de Managua, propensos a deslizamientos, ya sea por la actividad sísmica reciente o por lluvias torrenciales que tenemos cada año”, expresó el geólogo Dionisio Rodríguez, director del IGG.

Por experiencias en años anteriores, Rodríguez señala que hay zonas muy críticas como el sector conocido como la Loma de Chico Pelón y la zona de Pochocuape, además de la parte sureste de la ciudad y otros puntos.

“Todos estos sitios vamos a seguir evaluándolos, pero ya tenemos resultados preliminares, sobre todo de ‘Chico Pelón’, donde sabemos que hay unas decenas de habitaciones que podrían estar en peligro, y también en Pochocuape donde anteriormente la Alcaldía de Managua ha hecho evacuaciones y trabajos de prevención”, comentó Rodríguez.

Familias conscientes

En el caso de la Loma de Chico Pelón, Rodríguez comentó que hace unos cinco años la Alcaldía reubicó a unas 13 familias, pero que han detectado casas que tienen problemas.

“Pero no significa que el evento viene y que todo va a colapsar, sino que habrá problemas... el mismo Gobierno ya se ha involucrado creando rutas de evacuación y trabajando en la sensibilización a las familias que habitan allí y que son conscientes de la problemática”, aseveró Rodríguez.

Por su parte el ingeniero Horacio Ulloa, aclaró que los casos de estudio no representan riesgos como el deslave en el volcán Casita, ocurrido en octubre de 1998.

“Pochocuape tiene características distintas, por sus condiciones geológicas, son áreas con fuertes pendientes, pero aquí las poblaciones se ubican en la parte superior, y eso no las pone en riesgo”, comentó.

Otro de los puntos críticos es la Cuesta El Plomo, zona que tras el terremoto del pasado 10 de abril registró caída de rocas; ese mismo día se registraron derrumbes sobre la Carretera Vieja a León y en El Crucero.

También se incluyen: Las Nubes, cerro Motastepe, cerro Los Martínez, Cráter de Ticomo, Gruta Xavier, Ticuantepe, Apoyeque, Xioloá, Nejapa y kilómetro 27 de Carretera Sur.


“Son puntos donde se encuentra cierta inestabilidad y que con algún método de remediación algunas personas podrían continuar viviendo allí”.

DIONISIO RODRíGUEZ.

DIRECTOR DEL IGG.