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Los chinos y egipcios intentaron precisar el tiempo y lugar en que se descubrió la sal; pero como su uso venía de tiempo atrás ninguno de ellos tuvo éxito en  esa ardua tarea.


Algunos sostienen que se descubrió sobre malezas flotando en el mar; otros que se encontró primero en forma de sal de roca. Más generalizada es la creencia de que la primera sal se encontró en depósitos dejados por la evaporación de agua de mar.


Más allá de ser utilizada como condimento, uno de los aspectos interesantes en la historia de la sal es que la denominada “mágica arena blanca”, según la apodaban los indios de Norteamérica, ha jugado siempre un papel importante en las supersticiones y creencias religiosas del mundo, así también como una fuente de protección contra enfermedades e infortunio.


Debido a sus propiedades terapéuticas y a su virtud para sazonar los manjares, la sal ha sido objeto de supersticiones entre las civilizaciones primitivas, mientras que en algunas religiones entra como materia litúrgica.


En Arabia y en otros países, el acto de comer sal en compañía es altamente sagrado, llegando a merecer  el nombre de comunión de la sal. La sal tiene además, cierto parecido en estas civilizaciones con la sangre y los alimentos fuertes. Algunos pueblos primitivos que desconocían  el uso de la sal, suplen la falta de ella en la comida con la sangre fresca.  


En las costumbres medievales la sal separaba a los miembros de las familias con los de  la servidumbre, además se utilizaba como material en los sacrificios, tanto los latinos como los griegos espolvoreaban con sal la cabeza del animal en el sacrificio que ofrecían a los dioses.


La sal tuvo uso frecuente para la magia protectora y la curativa

Entre los naturales de Lao y Siam, las mujeres recién paridas se lavan diariamente con sal y agua, en la creencia de que es una protección contra los hechizos y miradas negativas.  Los marroquíes esconden la sal en la oscuridad para ahuyentar a los malos espíritus y en los países nórdicos se pone la sal cerca de la cuna de los niños para protegerlos de toda mala influencia.


En los pueblos de lengua Nyanja del África Central, la mujer al llegar a la pubertad es recluida y se le prohíbe el uso de la sal; cuando llega el momento del matrimonio, al día siguiente de la noche de boda, la recién casada echa sal en el plato que guisa y luego lo da a los parientes para que se froten con él, y de no dárselo, es señal de que su marido es importante.


Incluso, hoy en día, se cree que si alguien derrama la sal es señal de mala suerte, y para librarse de ella hay que tirar otro poco de sal por la espalda. También podremos encontrar personas que duermen con una taza de sal gorda debajo de la cama para así evitar el mal de ojo.


Para que des más ánimo a tu vida y no te dejes vencer por los enemigos visibles y ocultos te recomiendo esta limpieza elemental, rápida y fácil, así levantarás tu autoestima y el ambiente  que te rodea  te brindará mejores resultados.

Ingredientes:

Sal, agua, y una vela de color naranja para que se la enciendas  al santo de tu devoción.


Procedimiento: aspira profundamente para expulsar el cansancio de tu cuerpo y para disipar los malos pensamientos. Lava  con agua tu cara para disipar la negatividad.  


Toma un puñado de sal y restriégate con ella en la frente, en el pecho, la parte correspondiente al corazón y en el plexo solar para purificarte. Para quemar las impurezas y recargarte de energía enciende tu vela,  haz una petición de ayuda y protección a tu santo.

TOME NOTA:

Textos de estudio de la profesora PENELOPE.  (Código 95703, Profesional School, Miami Florida).  Parapsicóloga especialista en la interpretación del Tarot y las cartas de los ángeles.  Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida.  Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales.  Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita.  Teléfonos: 2289-7207 / 8938-0153, Managua.