•  |
  •  |

*Penélope

En las culturas primitivas, el arte de la sanación constaba de una gran variedad de técnicas que desarrollaban y ejercían los sacerdotes, los chamanes, los alquimistas o los filósofos, seres de alta vibración espiritual, todos ellos –conscientes o inconscientes – en contacto con el mundo angélico.
Aquellos seres que dominaban el conocimiento profundo del espíritu humano, que observaban y comprendían las leyes de la naturaleza y el cosmos, eran quienes estaban realmente capacitados para sanar a sus semejantes.
Con el transcurso de los siglos, el conocimiento humano y la investigación se concentraron en el ámbito de la ciencia, alejándose de las disciplinas espirituales, lo que dio lugar a un nuevo concepto del arte de curar. Los descubrimientos científicos en torno a las enfermedades del cuerpo físico y el desarrollo de la industria farmacéutica -- que comenzó a elaborar novedosos medicamentos --, fueron otros factores que determinaron que la medicina se convirtiera en una disciplina más mecanicista. En otras palabras; se dejó de prestar atención al espíritu del hombre que enferma, y en cambio se puso la mirada únicamente en el órgano de su cuerpo que debía recibir un tratamiento curativo.
Esta perspectiva de la salud trajo aparejadas sus consecuencias. Con frecuencia encontramos que las personas recurren a los médicos para aliviar los síntomas de sus enfermedades y que en muchas ocasiones, hasta logran hacerlos desaparecer en forma pasajera, pero no logran revertir las causas profundas que le ha provocado ese trastorno. Como consecuencia de esto, generalmente la enfermedad se vuelve a manifestar, o los medicamentos ingeridos provocan otro tipo de trastornos que antes no existían.
Selle su mandato
La función de los ángeles en caso de enfermedad es la de desbloquear la energía, librándonos así de la obstrucción que nos enferma. Pero también es posible pedirles que nuestra energía o la de nuestros seres queridos nos deje fluir en libertad, con lo cual estaremos haciendo una verdadera tarea de prevención. Haga un ritual de prevención un día domingo, durante el período de la luna nueva. Encienda muchas velas blancas como personas para las que pida salud. Terminado el ritual deje que las velas se consuman solas.
Si pide por su salud visualice primero su cuerpo físico. Si va a pedir por otra persona visualice el cuerpo físico de la misma aunque en ambos casos, sin detenerse en ninguna zona que esté especialmente debilitada. Envuelva el cuerpo visualizado en un aura de luz blanca y diga: “deseo intensamente que ninguna oscuridad opaque la luz de este cuerpo y salgo de él para reintegrarme al mundo exterior con la certeza de que se cumplirá lo que deseo”. Afirme ahora: “creo en el poder divino de los ángeles para retener la armonía del cuerpo físico, ese magnífico don que Dios nos ha dado”.
Invoque ahora al ángel o los ángeles de la salud. En este caso le conviene invocar a Jeliel, quien lo auxiliará en caso de enfermedades leves, o simplemente para alejar el fantasma de la enfermedad de su lado. También Sitael o Elemiah pueden ampararlo con ese fin. Enuncie su mandato: “(nombre del ángel), yo te pido que conserves mi salud y la de mis seres queridos”. Selle su mandato con las palabras angélicas: “que así sea”. Permanezca en el lugar del ritual y preste atención a todos sus impulsos. Agradezca de este modo: “te agradezco (nombre del ángel), por tu presencia en mi casa y el cumplimiento de mi pedido”.
*Textos de estudio de PENELOPE. Parapsicóloga. Especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para el control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 8:30 de la mañana a 5:30 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 22897207 / 89380153, Managua.