•  |
  •  |

Para los temas del amor tu aliada es la Luna. Al amparo de su luz percibirás la realidad del amor con mucha más facilidad, distinguirás mejor los diferentes matices de las emociones y te será más sencillo discernir las vibraciones que te mandan los demás. Si el Sol nos permite vernos a nosotros mismos inmersos en el mundo que nos rodea, la Luna por el contrario, nos muestra nuestro mundo interior. Además, por la noche nuestros sentidos están más abiertos y receptivos.

La plata es el metal consagrado a la luna, por eso atrae sus rayos y multiplica su poder. Cuando practiques la magia del amor es preferible que uses objetos de plata o, en su defecto, de cristal o porcelana, pero nunca de oro, ya que es el metal dedicado al Sol. Sea de plata, de cristal o porcelana, debes preparar los utensilios que utilices habitualmente para la magia, es muy importante que de alguna manera, transmitas tus vibraciones a este material, que sólo deberá ser usado para la magia. Para ello debes encender una vela de tu color favorito y mantenerla ardiendo durante todo el baño lunar. Si la brisa nocturna la apagara, debes estar presta a encenderla. Esta vela simboliza tu concentración, si te despistas y la vela permanece apagada, deberás repetir el ritual porque la falta de interés que habrías demostrado en este primer intento haría que tu magia no tuviera éxito.

Las fases

La luna creciente: que va de la luna nueva a la luna llena, favorece la expansión, su influencia es positiva para todo lo que implique crecimiento. Es el mejor momento para comenzar o para dejar vía libre a un sentimiento de amor que acaba de nacer; también puedes utilizar la magia si buscas algo nuevo en tu vida cotidiana, si quieres volver con una persona a la que amaste o si deseas que tu actual relación renazca de las cenizas.

La luna llena: desprende una energía fuerte, estable y luminosa. La mayor parte de la magia del amor se produce durante esta fase. Bajo sus auspicios puedes reunirte con la persona que amas o encontrar el valor necesario para enfrentarte de nuevo al amor. Asimismo, en esta fase, la luz de la luna disuelve todas las sombras y puedes emplear la magia que permite mirar y escuchar de una forma verdadera.

La luna menguante: hace que las emociones fuertes pierdan intensidad y podrás ver tus problemas desde un punto de vista diferente. Por eso es el momento de enfrentarte a los celos, al dolor o de atreverte a romper con un amor que no funciona. También es el momento de dejar atrás los malos hábitos.

En cambio la luna nueva: no te envía ninguna luz, y eso te hará sentir desprotegida. No practiques la magia durante esta fase. Para que la magia del amor funcione, necesita de la energía que le proporciona la luz de la luna. Es un ingrediente tan importante que si el cielo se cubre de nubes, es mejor dejar cualquier actividad mágica para otra noche. Por eso es fundamental saber en cada fase, las horas del día en que la luna es realmente visible. La luna creciente comienza su recorrido al mediodía y desaparece hace media noche, y es visible desde la tarde hasta después del crepúsculo.

La luna llena sale durante la puesta del sol y se pone al clarear el día; se puede apreciar durante toda la noche. La luna menguante aparece a la media noche y desaparece al mediodía, es visible en la segunda mitad de la noche y por la mañana temprano. Cuando coinciden el sol y la luna es mejor que esperes a que el sol se ponga porque su energía es tan fuerte que podría desbordar la magia sutil de la luna.

TOME NOTA:
*Notas de consultas de la profesora MAGNOLIA. Parapsicóloga. Te ayuda a resolver tus problemas en el amor, contra envidia, mala suerte, estudio, trabajo y negocios. Lectura del tarot y las cartas del trabajo, amplia gama de productos esotéricos de efecto verdadero. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 6 de la tarde, previa concertación de cita. Teléfonos: 22662262 / 86990842.