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Los grandes personajes de la historia tenían una perseverancia a toda prueba; no se cansaban de insistir y por eso llegaron al éxito. Beethoven trabajó por muchos años su Quinta Sinfonía y obtuvo una obra maestra, gloria de la música mundial. Schumann compuso una Sinfonía que fracasó estrepitosamente en 1842 y fue silbada con desprecio.  La trabajó otros diez años sin desanimarse y la reestrenó en 1852, ahora es una de las obras que todas las orquestas prefieren, su Sinfonía N° 4.

Virgilio duró 20 años escribiendo su famoso libro La Eneida en el siglo primero, y Dante gastó 30 años escribiendo su célebre obra la Divina Comedia, en el 1300, y Tiziano al enviar al emperador Carlos Quinto su hermoso cuadro le escribe: “Le gasté siete años, trabajándole todos los días y muchas noches también.  No esperamos soluciones fáciles; siempre encontraremos obstáculos y dificultades, pero jamás podremos admitir que haya murallas que no se puedan pasar. Todas las podremos superar con la ayuda de Dios y con nuestra fuerza perseverante. Dios no regala a nadie sus triunfos fácilmente, pero siente mucho gusto en repartirlo entre los que no se desaniman en la lucha por conseguirlos.

Atraemos lo que pensamos
Es una ley irresistible que domina el campo de la actividad humana y opera con una exactitud matemática.  Los pensamientos negativos atraen resultados negativos, pero los pensamientos positivos, atraen resultados positivos. Una persona que tiene fe en la ayuda de Dios Todopoderoso, no acepta haber nacido para fracasar o para ser un “Don Nadie”, va atrayendo sin darse cuenta los triunfos y los éxitos.

Al estar convencido de que usted sí puede hacer obras importantes, naturalmente irá pensando por la mañana y por la tarde, y aún hasta mientras duerme, en cómo llegar a hacerlas. Y esa maquinaria tan poderosa que es su cerebro, le irá proporcionando soluciones para situaciones en las que antes no veía ninguna salida. Y pensando dignamente usted se acostumbrará a hablar dignamente y a tener un comportamiento lleno de dignidad.

Muchos han fracasado e hicieron de sus vidas una existencia insípida y sin entusiasmo porque no se propusieron metas precisas para alcanzar. No tenían ideales concretos.

Otros fallaron porque no dedicaron una entrega total a la consecución de sus ideales; porque para obtener el ideal hay que pagar el precio, o sea, hay que dedicarle todos los esfuerzos e inteligencia de que dispongamos.

Napoleón repetía: “El único modo eficaz de aprender, que produce siempre resultados seguros, es la repetición”.  Y existen principios tan supremamente importantes que deben ser repetitivos hasta la saciedad, hasta que su repetición forme un surco en el cerebro y los deje allí grabados para siempre. Uno de ellos consiste en  que es absolutamente necesario tener ideales bien definidos.  Y el otro es que ningún ideal se logrará conseguir si no se ha pagado antes una cuota inicial de esfuerzo y perseverancia.

TOME NOTA:
* Textos de estudio de PENELOPE.  Parapsicóloga  (código 95703, Profesional School, Miami Florida). Especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles.  Terapias alternativas para tu control mental  y mejorar tu calidad de vida.  Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales.  Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita.  Teléfonos: 22897207 / 89380153 / 86885607,  Managua.