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La historia de Santa Bárbara es muy curiosa: a los 16 años, su belleza y su inteligencia eran tales que su padre mandó construir una torre para encerrarla dentro y así  protegerla del mundo exterior. La torre solo poseía dos ventanas por donde entraba el Sol.
En su dorado encierro, Santa Bárbara empezó a plantearse que los dioses  paganos, cuyas efigies llenaban todos los rincones, no eran verosímiles. Por referencias supo de un maestro cristiano, llamado Orígenes a quien envió una carta reclamando su ayuda. Este maestro, como respuesta mandó a un discípulo suyo, Valentín que pronto obtuvo la conversión de la muchacha al cristianismo y la bautizó.
Santa Bárbara, al momento mandó a construir una tercera ventana en el muro de la estancia para poner en evidencia su fe y su padre decidió escarmentarla primero con un breve martirio. Curada por la noche por el mismo Jesucristo, al día siguiente continuaron  los suplicios: le cortaron los pechos y le aplastaron el cráneo con martillos. Finalmente una vez muerta, su padre se encargó de decapitarla, pero poco después cayó un rayo que acabó con la vida de él.
El simbolismo numerológico de Santa Bárbara es latente en toda su vida: en la carta XVI del tarot (en la nomenclatura francesa se denomina La Maison Dieu), se ve una torre con tres ventanales, desde la cual se arrojan dos personajes en significación de la muerte. Estos dos personajes pueden ser  la interpretación de la muerte del padre, en su doble sentido: como padre y como verdugo.

La Litomancia
Coincidiendo con el día que se festeja Santa Bárbara, abogada contra los rayos y las tormentas, el cuatro de diciembre se celebra una antiquísima tradición según la cual en este día los enamorados pueden llegar a saber si su futuro como pareja resultará feliz o no. Inclusive pueden llegar a hacer preguntas para saber su porvenir y las respuestas serán fidedignas y ajustadas a la más absoluta realidad.
En tal día, y en algunos templos consagrados a su nombre, se han de levantar pilares de piedra y los jóvenes deben ponerse después a una distancia aproximada de dos metros de dicha columna. Una vez colocados, deben tirar piedras sobre la parte superior de la formación. Si la piedra se quema encima, se considera que la respuesta a la pregunta formulada será positiva. Por el contrario, si la piedra cae al suelo, la respuesta será negativa. Esta tradición recuerda a los oráculos celtas y nórdicos, durante los primeros siglos de la edad media.

 

TOME NOTA:
 *  Textos de estudio de la profesora PENÉLOPE.  (Código 95703, Profesional School, Miami FL) Parapsicóloga especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales.  Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana 5 de la tarde, previa cita.  Teléfonos: 22897207 / 89380153/ 86885607, Managua.