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Podría cortarse la corriente eléctrica  en medio de su presentación con  diapositivas, una huelga de la compañía de transportes que impide que lleguen  sus suministros, la torta  que se le cayó al pasar por  la puerta.

La clave está en  tener un plan de  resguardo para lo que realmente necesita que pase,  y rezar  para que las fallas  sean pequeñas,   y después dejar que suceda si es necesario.

¿Realmente es el fin del mundo si sus planes fallan? ¡A menos que así fuese consiga de qué asirse y siga adelante!

¿Quién es el mejor? Es usted una de esas personas que anhelan ser el mejor  en una sola cosa o aun en todo?

¿Se ha detenido alguna vez a pensar que significa eso exactamente? La mayoría de nosotros no lo hace.

Nosotros seguimos adelante con una imagen inconsciente de  qué significa ser el mejor. Quizás empieza con querer conseguir las mejores  clasificaciones en su clase. O quizá su deseo de ganar en cada carrera o juego. En algún momento algunos empezamos a creer que nosotros podemos ser los mejores -–siempre y para siempre--.

Meta extraña y necia. La mayor parte del tiempo nosotros ni siquiera  definimos   que es lo que queremos significar con mejor.

¡O imaginarse quién es el que decide eso! ¿Y qué queremos decir ahora con  mejor en esta ciudad? O en este estado, o en este país, o en el mundo entero, durante los últimos 100 años, o para siempre? Piense sobre eso. ¿Puede estar usted seguro que hay /hubo /habrá, nadie mejor que usted? A mí me parece imposible.

No importa cómo usted defina al mejor, hay siempre alguien mejor en alguna parte... en algún momento... ¡¡de alguna manera!!

Necesitamos observar esta cuestión diferentemente. Todo lo que usted puede preguntarse es cómo hacer lo mejor que pueda --en esta situación-- con estas personas. ¡Si usted puede decir que lo ha hecho, entonces usted realmente es el mejor, no importa quién ganó la carrera!

Usted no puede tenerlo todo de repente. La Biblia en Eclesiastés 3, dice que hay un tiempo para todo bajo el cielo. ¡Pero en ninguna parte dice allí que se puede llegar a tener todo de repente! Contrariamente al movimiento femenino en los 60’s y 70’s, intentar ser  la

Súper Mujer --una gran madre, esposa y ama de casa, mientras se superaba en su trabajo-- es más un sueño esquizofrénico que una realidad.

Cuando yo era una muchacha en los 50, las mamás que trabajaban en su casa a jornada completa  eran despreciadas o compadecidas ¡Cuando yo llegué a la universidad, las mamás que no estaban trabajando fuera de su casa eran despreciadas, e incluso, se les hacía sentir  que ellas no estaban “haciendo su parte”!.

¡Qué cambio! Ahora, cada vez más las mujeres  y los hombres, están comprendiendo el costo de intentar ser todas las cosas para toda la gente.

Tenemos que establecer nuestras prioridades correctamente. Dios no nos puso aquí sobre la Tierra para consumir todo el Producto Bruto nacional. Se supone que nosotros cuidamos del planeta y de cada uno de nosotros.