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Cuando alzamos la vista al cielo en un momento despejado durante la noche, lo primero que vemos es un espacio infinito cargado de estrellas brillantes, lejos de creer que más allá de eso, hay una galaxia con una realidad visible e invisible, capaz de provocar reacciones energéticas vibratorias en nosotros.

Distinguir o no las reacciones del Universo, muchos quizás lo dejan a su propia realidad, con pensamientos conocidos como “Hay que ver para creer”; sin embargo, actualmente hay quienes “prefieren creer para ver”, todas aquellas ondas planetarias que inciden en nuestros pensamientos y órganos.

“Lo visible dentro del Universo no es más que toda la luz solar que nos permite distinguir un cuerpo de otro. Lo denominado invisible es realidad que percibimos a través de nuestros sentidos como las vibraciones u ondas electromagnéticas, llámense ondas de radio, luz ultravioletas, rayos gamma o rayos X, etc., así como también la existencia de la “materia oscura”, la cual se supone que conforma la estructura del universo, que tampoco ha podido ser vista ni con los más avanzados equipos tecnológicos, dijo el licenciado Sergio Perezalonso, estudioso experto del cosmo.

“La energía oscura también forma parte de lo invisible, representa el 73 por ciento de cuanto existe y es la causa de “fuga” de la galaxia. En otras palabras, del 100% de lo que existe, nuestros sentidos y sofisticados equipos solo pueden conocer el 4%”, agregó.

Las vibraciones de los planetas en el ser humano

Según el estudioso, los planetas y los seres humanos tienen grandes vínculos vibratorios energéticos que se estrechan unos con otros, dado que estos cuerpos celestes fabrican el calcio que llevan nuestros huesos, el hierro que constituye nuestra sangre. así como la combinación de elementos altamente especializados que produce la Tierra y la Luna para conformación del cuerpo humano.

“El 96 por ciento de la masa del hombre se complementa de seis elementos principales que emanan los planetas en su conjunto, tales como el oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, calcio y fósforo. Una de las razones por lo cual científicamente se dice que nosotros somos hermanos o primos de los planetas que conforman el firmamento”, enfatizó Perezalonso.

Las estrellas, las nebulosas y los planetas somos la misma cosa, constituidas en una sola identidad, con manifestaciones de energías, lo cual deja entrever la teoría del doctor Deepak Chopra con su frase: “Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba” al igual que la fórmula que planteó Einstein: “La energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado”, lo que indiscutiblemente nos confirma que somos un todo bajo una misma galaxia, refirió el experto.

“Las estrellas al igual que los seres humanos nacen, crecen, se reproducen y mueren, con la diferencia que estas estelas luminosas se multiplican al momento de la transición de la muerte”, argumentó Perezalonso, quien además, añadió que estas forman un espectáculo natural, por la expulsión de millones de “semillas” brillantes como nuevos sistemas y gérmenes de vida que durante la noche se pueden apreciar con más detenimiento.

Las grandes interrogantes... si existen miles de millones de planetas que giran alrededor de miles de millones de estrellas y de galaxias ¿somos los únicos humanos sobre la tierra? ¿Seremos la única especie que habita semejante cantidad de mundo? ¿Cuál será nuestro propósito en la tierra? ¿Cuál será la razón de ser de todo el Universo? a partir de estas preguntas es que surgen las grandes especulaciones filosóficas que datan desde tiempos ancestrales, así como también las grandes inversiones científicas ante la búsqueda de algo lógico.

 

Créditos

Sergio Pérez-Alonso, estudioso experto del universo….