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Ideal es una idea concreta, firme y positiva de lo que se desea conseguir o llegar a ser. Es lo que anhelamos o aspiramos, el fin que nos proponemos, la intención que tenemos, el propósito que deseamos cumplir, aquello que esperamos o queremos obtener. Es el camino hacia la meta que queremos alcanzar.

La gente para expresar lo importante que es el tener ideales bien definidos dice: “Es preciso saber exactamente qué es lo que se desea ser o conseguir”. Cuanto más claros y bien definidos sean los ideales, propósitos o fines que se desean conseguir, mayor será la potencia mental que nos empuja a obtenerlos.

Marden dice: “Los grandes realizadores trabajan poco con sus manos, casi todo lo fabrican con su pensamiento. Planean, sueñan, idealizan... y luego les llega la realidad del triunfo”.

Muchos no vencieron nunca su pobreza material porque no fueron capaces de vencer antes su pobreza mental. No pensaron, y por lo tanto, no triunfaron. Fracasaron porque no tuvieron ideales.

Es imposible ponderar debidamente la importancia que para adquirir el éxito y personalidad tiene el proponerse un ideal bien definido y amar ese ideal. Conocer con exactitud lo que deseamos es el primer paso que se debe dar, y al no saber exactamente qué es lo que se desea conseguir ha sido para muchos la causa de su fracaso.

Uno puede ser enérgico, pero si no se tiene bien definido el ideal de lo que se desea conseguir puede quedarse “varado a mitad del camino”.

Del sabio Einstein, inventor de la bomba atómica dicen que era tan distraído que un día en un tren lo vio tan preocupado el cobrador que le preguntó: “¿Doctor qué le sucede? Ah, respondió el sabio, es que se me perdió el tiquete”. Por eso no hay afán, le dijo el cobrador, yo no le cobro el pasaje”. “Sí, le dijo Einstein, pero es que lo grave es que ahora no sé para donde es que viajo...

Esto que le pasaba al distraído y maravilloso sabio, le sucede a tantas personas: van viajando por la vida, pero no saben para dónde van y sin meta fija es difícil que logren llegar bien. Quien carece de ideales definidos y no sabe exactamente qué es lo que desea ser o conseguir, viaja en el tren de la vida, pero no sabe hacia dónde está viajando.

No hay que disparar a la mente muchos ideales

Carecer de ideales es como disparar sin apuntar a ninguna parte. Es perder el tiempo. Vivir sin ideales fijos es como empezar a construir una casa sin planos ni medida de lo que se va a hacer.

No olvidemos que lo que la gente ha obtenido con éxito, antes que existiera como realidad conseguida, existió como idea en la mente de los realizadores.

Algunos han realizado mucho porque tuvieron poderosos ideales en su corazón. Cuanto más fuertemente estén idealizados nuestros deseos en nuestro cerebro, más fuerza sentiremos para lanzarnos a conseguirlos.

Cuanto más claramente aparezca en nuestra mente lo que deseamos ser o conseguir, más fuerza recibirá la voluntad para tratar de obtenerlo.

Los ideales nebulosos, indefinidos, producen propósitos vagos e inconstantes. Quien desea hoy una cosa y mañana otra distinta, es probable que no consiga ninguna de las dos. “Quien mucho abarca, poco aprieta”, decían nuestros ancestros, para señalar que no hay que disparar la mente y voluntad en muchos ideales al mismo tiempo, hay que ir de uno en uno.

El estar cambiando de ideales impide la concentración y enfoque de la voluntad y del cerebro, tan necesaria para llegar al éxito.

Concéntrate en uno solo, y ponle toda la atención, hazlo realidad para que puedas superar la pobreza material por lo que estás pasando. Amén de darle administración responsable a tus ideas. También recuerda que hay un Todopoderoso que está viéndote a ti, y esperando de ti los mejores resultados.

 

* Textos de estudio de la profesora PENÉLOPE. (código 95703, Profesional School, Miami Fl) Parapsicóloga especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 2289-7207 / 8938-0153, Managua.