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  • EFE

Los empleados del metro de Río de Janeiro aceptaron la propuesta de aumento salarial ofrecida por la empresa y desistieron de la huelga que pretendían declarar en vísperas del partido inaugural del Mundial de fútbol Brasil 2014, informaron hoy fuentes sindicales.

De esta manera, solo queda abierta la amenaza de huelga de los empleados del metro de Sao Paulo, donde el campeonato mundial se inaugurará mañana, jueves, con el partido Brasil-Croacia.

En Río de Janeiro, el rechazo a la huelga se impuso por sólo ocho votos de diferencia en una asamblea realizada el martes por la noche en la sede del Sindicato de Trabajadores del Metro de Río de Janeiro (Simerj), informó hoy esta entidad.

La última propuesta de la operadora pública de transportes fue de un 8 % de ajuste salarial y fue aprobada pese a que los trabajadores pedían inicialmente un aumento del 15 %.

La decisión garantiza el funcionamiento del metro en Río de Janeiro durante el Mundial.

En el caso de Sao Paulo, donde también hay un conflicto salarial en el metro, los empleados se reunirán hoy por la noche para decidir si se cruzan nuevamente de brazos o no a partir del jueves, cuando esa ciudad albergará el partido inaugural del Mundial.

Los empleados del metro de Sao Paulo finalizaron el lunes una huelga de cinco días que fue declarada ilegal por la justicia, pero amenazaron con reanudarla el jueves en caso de que el gobierno regional no readmita a 42 huelguistas que despidió.

En Río de Janeiro la decisión de la mayoría sorprendió a los dirigentes del sindicato, que defendían la paralización.

"Evidentemente no era lo que queríamos, pero fue lo acordado. Queríamos más, pero no siempre se consigue lo que se quiere", afirmó el presidente del sindicato, Heber Fernandes da Silva.

Según el dirigente, el sindicato considera que la empresa podía mejorar aún más su propuesta debido a que ha aumentado sus ingresos con el transporte de un mayor número de pasajeros.

Agregó que el sindicato presentó una lista de 69 reivindicaciones a la empresa, en su mayoría rechazadas, pero admitió que la decisión de la compañía de aceptar algunas peticiones para mejorar los ingresos de los trabajadores terminó convenciendo a la mayoría.

Además del reajuste salarial del 8 % retroactivo, la empresa determinó el pago de una participación en los resultados, un aumento del 14,65 % en el salario mínimo, un pago extra por Navidad, un auxilio mensual para empleados con hijos con deficiencias y un aumento en la ayuda para alimentación.