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Costa de Marfil le dio la vuelta al marcador y acabó imponiéndose por 2-1 a Japón este sábado en Recife, en un encuentro correspondiente al Grupo C lleno de ocasiones y donde los ataques se alzaron siempre sobre las defensas.

Keisuke Honda adelantó a los asiáticos en la primera mitad (15) pero en la segunda parte, dos minutos fueron suficientes para darle el triunfo a los africanos a través de Wilfried Bony (64) y Gervinho (66).

Con este resultado, Colombia y Costa de Marfil, que se enfrentarán el jueves 19 en Brasilia, lideran la llave con tres puntos cada uno, mientras que Japón es tercero y Grecia último, tras caer 3-0 contra los ‘cafeteros’ en el primer choque de la jornada.

El seleccionador francés de Costa de Marfil, Sabri Lamouchi, pudo contar finalmente de inicio con Yaya Touré, aquejado de molestias musculares, pero sorprendió a todos dejando al ídolo local Didier Drogba en el banco. La apuesta no le salió bien en la primera parte.

Nipones tomaron la delantera

El partido empezó lento, con ambos equipos estudiándose, con más miedo a errar que a marcar diferencias, lo que se tradujo en que no se registraran remates a puerta en los primeros 14 minutos. Y es que cuando se cumplía el primer cuarto de hora y el eco de los tambores del público marfileño empezaban a apagarse, apareció el atacante del Milan Keisuke Honda para abrir el marcador... y terminar de silenciarlos.

Honda recibió un buen pase lateral dentro del área, controló con la diestra y, sin pensárselo dos veces, lanzó un zurdazo seco que entró por el ángulo del arco de Boubacar Barry. Inapelable. Las cámaras enfocaban a Drogba, que se echaba las manos a la cabeza desde el banco.

Lejos de replegarse, el campeón asiático, siempre ordenado, siguió atacando y pudo ampliar la ventaja cuando su carrilero derecho, Atsuto Uchida, decidió incorporarse al ataque, burlar a un zaguero marfileño y rematar a las manos de Barry (21).

Tomaron el control

Con el paso de los minutos, los africanos se despojaron de sus nervios, y apoyados en su físico superior bajo la intensa lluvia de Recife fueron tomando el control del balón... y del partido.

En la segunda mitad todo cambió. Los Elefantes salieron en manada, y con dos minutos mágicos (64 y 66) le dieron la vuelta al marcador: el lateral diestro Serge Aurier, de 21 años, lanzó dos centros medidos a las cabezas de Wilfred Bony, primero, y a Gervinho, después, para poner en ventaja a los suyos. Drogba ya estaba sobre el terreno de juego, y su sola presencia infundía terror en la zaga nipona.