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Pocas veces un juego que puede ser el mejor de la Copa Mundial, se ve tan temprano, en la primera fecha de un grupo. ¡Qué partido! Disputado con exceso de sudor, furor y clase. Cualquiera de los dos equipos hubiese podido ganarlo, pero lo consiguió Italia, con los goles de Marchisio, un rayo laser, y Balotelli de cabeza, inutilizando el conseguido por Sturridge.

Con las reservas físicas exprimidas por el calor y por la humedad en Manaos, durante el estreno de la Arena Amazonia, Italia e Inglaterra ofrecieron un enfrentamiento de elevada intensidad, hábil manejo, mucha rapidez y la necesidad de un par de pulmones extras para cada jugador.

OTRA ITALIA, CON OSADÍA

Hay que agradecerle al técnico Cesare Prandelli la transformación en el estilo de esta nueva Italia, más práctica, más osada, más profunda ofensivamente, más apropiada para ofrecer un buen show, con menos artimañas, con el eterno Pirlo manejando los hilos y siendo tan incidente como siempre. El cerebro del Juventus, falla garrafal del Milán que lo perdió, solo se equivocó en cinco de 104 pases, en otro alarde de efectividad. Inglaterra con cinco hombres del Liverpool provocando agitación, y Rooney multiplicando esfuerzos, exhibió un fútbol sólido, contragolpeador, tirando desde afuera y desbordando. Aun perdiendo la batalla, Inglaterra obtuvo reconocimiento por su gestión. Un equipo muy difícil de someter. Lo hizo Italia, con una mayor astucia y lucidez, aunque sintiéndose apretada por largos ratos.

EL TAPONAZO DE MARCHISIO

El primer gol, a los 33 minutos, fue de belleza artística envuelta en pólvora. Un cobro de esquina hacia Verrati y pase a Pirlo que lo deja pasar para la entrada de Marchisio que detiene la pelota, la empuja unas pulgadas, y suelta el cañonazo de enana estatura, que perfora al arquero Hart. No era necesario simpatizar con Italia para celebrarlo.

Inglaterra herida, no se preocupó por sentir el correr de su sangre fresca, y volvió a pisar el acelerador, mostrándose en pie de guerra. Dos minutos después del festejo italiano, el gol de Daniel Sturridge el atacante del Liverpool, consecuencia de una conexión de Sterling con Rooney, quien facilita la acción decisiva de Sturridge para empatar el duelo.

BALOTELLI SENTENCIA

Y en el minuto 50 el gol de cabeza de Balotelli, culminando una jugada de gran brillantez realizada por el estupendo Antonio Candreva del Lazio, pieza de vital importancia en la estructura de Italia. El 2-1 permaneció inalterable, pero la dinámica del juego y la fabricación de opciones sin importar riesgos, continuó.

Ganó Italia, pero no impidió que Inglaterra exhibiera su potencial. Excelente juego.

* etm@doble-play.com