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  • EFE

Un gol de Alexander Kerzhakov que fue suplente, salvó hoy los muebles del naufragio en el que zozobraba Rusia por un gran error del portero Igor Akienfeev, y selló un emocionante 1-1 en el duelo con la Selección de Corea del Sur, en el estadio Arena Pantanal, de Cuibá.

Los Tigres de Oriente y el Escuadrón protagonizaron uno de los más emocionantes encuentros del Mundial, sin trabas en la mitad, con una velocidad constate y múltiples jugadas de gol que hasta los 60 minutos había repartido elogios por las intervenciones de los guardametas Sung Ryong Jung y Akienfeev.

Pero a los 68 minutos, un remate venenoso desde la frontera del área de Keun-ho Lee, describió una curva que engañó al portero del CSKA Moscú, se filtró entre las manos y lo dejó postrado de vergüenza.

Gran esfuerzo

El desgaste físico parecía no dar margen para la reacción de los pupilos de Fabio Capello, pero para entonces el técnico italiano había enviado a la cancha a Kherzakov, que en las pasadas eliminatorias había aportado cinco tantos.

El delantero del Zenit y ex sevillista ingresó a los 71 minutos en lugar de Yury Zhirkov, y a los 74, a punto de fuerza, luchó en el área de los surcoreanos para ganarse espacio tras una sucesión de rebotes en el área y la clavó en el fondo con rabia.

22 de junio, Bélgica chocará con Rusia y Corea del Sur con la sorprendente Argelia, en la segunda fecha del Grupo “H”.