Rafael Lara y José Adán Silva
  •  |
  •  |
  • END

Que se caía desmayado a cada momento y que tantas enfermedades le habían alterado hasta el sueño. Que a la larga lista de enfermedades descubiertas se le sumaba el estrés carcelario, y que por ello, con base en el derecho a la vida, se le otorgó la libertad bajo la figura del régimen de convivencia carcelaria.

Así justificó ayer la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, la salida de prisión del privado de libertad William Augusto Hurtado García, quien estaba condenado a 21 años de prisión por la muerte a balazos del disidente sandinista y ex hombre de radio, Carlos Guadamuz Portillo.

Morales reconoció que Hurtado salió libre el viernes 29 de febrero a las 5:15 de la tarde del centro penitenciario La Modelo, en Tipitapa, luego que el alcaide Óscar Salvador Molina Chavarría, director del citado penal, emitiera una orden en base a un dictamen de un galeno del Instituto de Medicina Legal, quien determinó una serie de enfermedades crónicas y riesgos de muerte repentina para el reo.

“Derecho a la vida”

La ministra de Gobernación dijo que el artículo 121 del reglamento de la Ley 473, establece que “es una potestad de los directores de los centros penitenciarios, aprobar o denegar la propuesta de convivencia extraordinaria, previa valoración de los requisitos indispensables para su procedencia.

“El SPN es una institución estrictamente humanitaria, cuya labor se fundamenta en el reconocimiento de la dignidad de la persona y en el respeto de los derechos humanos, que en base a la Constitución Política, en el artículo 23, se establece que el derecho a la vida es inviolable y es inherente a la persona humana, que en Nicaragua no hay pena de muerte, y que todas las personas son iguales ante la ley”, leyó Morales.

La funcionaria explicó que con base en los anteriores argumentos, se procedió a darle la convivencia familiar extraordinaria a Hurtado García.

“Nosotros nos basamos, el director del centro penitenciario, al otorgarla, se basó en un dictamen médico forense donde se estableció que estaba en peligro la vida de este privado de libertad de permanecer en el centro penitenciario”, explicó, al tiempo que comentaba que al menos a 15 privados de libertad más, en el último mes, se les ha beneficiado con el régimen citado.

De acuerdo con Morales, el dictamen firmado por el doctor José Balladares, decía en sus partes finales que el reo padecía de hipertensión arterial retrataria, secuela de accidente cerebro-vascular, cardiopatía mixta, trastornos de sueños, trastornos de ácidos pépticos, estrés carcelario y hasta de luxaciones por desmayos provocados por las enfermedades.

“Tiene todas las condiciones en régimen carcelario para que se complique y ponga en riesgo su vida a través de una muerte repentina; el examinado debe recibir tratamiento médico fuera de condiciones del sistema penitenciario nacional”, decía la resolución.

CPDH condena

Y mientras Gobernación defendía sus razones, la libertad de Hurtado seguía generando reacciones de condena de los organismos de derechos humanos.

La Comisión Permanente para los Derechos Humanos (CPDH) se pronunció contra lo que considera una manipulación de la figura del régimen de convivencia familiar para sacar de las cárceles a delincuentes peligrosos, por intereses partidarios, haciendo referencia a los condenados por asesinar a los periodistas Carlos Guadamuz y María José Bravo.

Por tal motivo, Marcos Carmona, Director de la CPDH, solicitó a la comisión de derechos humanos de la Asamblea Nacional, AN, que se investigue el actuar de los funcionarios del Ministerio de Gobernación y del Sistema Penitenciario, además de que otros peritos evalúen el estado de salud de William Hurtado, a quien ya enviaron a su casa bajo el beneficio de convivencia familiar por afecciones crónicas y estrés.

“Hablé con Enrique Quiñónez, presidente de la Comisión la Comisión de Paz, Gobernabilidad y Derechos Humanos de la AN para que se revise el caso, porque esto es una burla para por lo menos 300 privados de libertad que, en igual o peor estado de gravedad, siguen esperando que se vea su caso a pesar de haber cumplido el 60 por ciento de su condena, mientras Hurtado logró este beneficio”, dijo Carmona.

Agregó que las pretensiones de dejar libre al asesino de la periodista Bravo, por parte de magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, es algo inaudito.

“Estas situaciones van en detrimento del respeto y de la protección elemental de los derechos humanos de la sociedad, pues se deja un mal precedente al quedar en impunidad dos crímenes, y se avala una cultura de violencia contra la ciudadanía. Principalmente contra el gremio periodístico y la libertad de expresión”.