•   OCOTAL, NUEVA SEGOVIA  |
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Un informe policial, detallado por el subcomisionado Pablo Ardón, vocero policial en Nueva Segovia, exonera de culpa a los miembros del Ejército de Nicaragua que protagonizaron un tiroteo contra civiles en la comarca Mata de Plátano, jurisdicción del municipio de Macuelizo.

Ardón indicó que los militares se vieron obligados a realizar disparos preventivos al ver que no podían parar a una turba de unas 20 a 25 personas, molestas porque habían ocupado un machete y una cadena de bicicleta a dos jóvenes y a un adulto que, ebrios, escandalizaban en las cercanías de la ermita donde los católicos estaban de vigilia.

Agregó que todo inició cuando unas monjitas se acercaron a los jóvenes para calmarles su desasosiego, y estos intentaron agredirlas.

Al verse maleada la situación en el lugar, un vecino fue a solicitar la presencia militar para imponer el orden.

“Ellos se retiraron y los miembros del Ejército se quedaron en el lugar, pero luego vinieron con más gente, armada con machetes, palos y piedras para confrontar a los soldados”, describió.

Están por un acuerdo de mediación
Ardón dijo que los disparos se dieron cuando la turba iba a caerle a un soldado que mientras retrocedía, se cayó, “por lo que uno de los militares hizo uso del arma, y así resultaron lesionadas cinco personas”, dijo.

El vocero policial añadió que como parte de las investigaciones, entrevistaron a 12 vecinos de la misma comarca, quienes no condenaron el actuar de los militares, y señalaron a la familia Sánchez como conflictiva y expendedora de licor.

Dijo que hasta el momento nadie ha interpuesto una formal denuncia contra los militares, y presume que llegarán a una mediación con la institución armada para obtener la recuperación médica.

Aún el alto mando del Segundo Batallón de Infantería, que tiene su cuartel en Ocotal, no ha publicado sus conclusiones sobre este lamentable hecho de sangre en ese lugar fronterizo con Honduras.