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La expulsión del extitular de la Dirección General de  Ingresos, Walter Porras,  hizo que algunos trabajadores y extrabajadores denunciaran ante EL NUEVO DIARIO una serie de arbitrariedades que este cometió al frente de la institución.

Entre los hechos  insólitos cometidos por Porras, señalan el que haya despedido a 29 trabajadores entre 2008 y 2009, y es la fecha y los exempleados siguen demandando el pago de sus prestaciones, “después que don Walter Porras nos mandó a la calle, sin causa alguna y sin pagarnos nuestras prestaciones”, señaló uno de los despedidos.

Una fuente de la DGI señaló que lo primero que hizo Porras fue despedir a los responsables de áreas, siendo en este caso los primeros  corridos Álvaro Larios, jefe de fiscalización; Gloría García, de recaudación; Martha Eugenia Jiménez, Jaime Bello y Luis Urbina, hasta completar la lista de 29.

Otro de nuestros informantes señaló que  Porras aplicó “la escoba” usando a sus más cercanos seguidores, y señalan en este caso a los caraceños Óscar Danilo Chávez, Mario Medrano y Marcos Jiménez. “Estos tres fueron los que envió Porras para correr a los trabajadores de manera disimulada hasta completar los 29”, señaló nuestra fuente.

Además, afirmó que estos tres personajes se movilizaban diario de Carazo a Rivas, y que se les asignaba combustible, “mientras la camioneta asignada a la Renta de Rivas para trasladar a los inspectores y auditores sufría constante escasez de combustible”.

Otras anomalías que deben ser investigadas, agregaron, es que Mario Medrano vendía  las camisetas de propaganda de la DGI, que supuestamente eran para que los trabajadores las recibieran de forma gratuita, y por si faltara algo más, mencionan que Óscar Danilo Chávez no entregó los fondos del sindicato, los cuales eran recaudados entre los trabajadores mediante rifas.

El informante detalló que los 29 trabajadores despedidos por Porras han acudido al Ministerio del Trabajo, al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos y a la DGI central para exigir su reintegro y el pago de sus indemnizaciones, y calculan que a la fecha les deben más de un millón de córdobas entre todos.