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Las autoridades de la Alcaldía de Managua, ALMA, pidieron ayer al concejo municipal la aprobación de un Código de Ética para los funcionarios y trabajadores de la comuna, pero los opositores, aunque consideraron bueno el dictamen, se abstuvieron de votar, aduciendo que algunos de los artículos coartan su libertad de expresión.


A pesar de los señalamientos y de las negativas de los funcionarios, al final con 11 votos de los concejales del FLSN se aprobó tal y como se había elaborado el mencionado Código.


Los opositores rechazan un artículo que establece que los concejales no pueden acusar públicamente a los funcionarios de la comuna sin tener base o pruebas.
El concejal Virgilio Gurdián aseguró que no se oponía al Código de Ética, porque hay una fuerte contaminación política en ALMA, que está creando ambiente de tensión entre los funcionarios y trabajadores, quienes obligatoriamente tienen que ir a las marchas, aunque Daysi Torres señaló que eso es decisión de cada quien y que no se le exige a nadie.


En las últimas semanas ha habido una serie de denuncias y contradenuncias de parte de las altas autoridades municipales y los concejales Luciano García y Leonel Teller por los casos de corrupción que se han ventilado en la comuna.
Gurdián señaló que se debe despartidizar ALMA y que se debe empezar por quitar la propaganda electoral que hay en oficinas, pasillos y lugares abiertos de la comuna, así como cambiar los uniformes de los trabajadores, que tienen los colores del partido de gobierno.


Coarta libertad de expresión
Por su parte el concejal conservador Luciano García indicó que el Código no se puede aprobar tal y como está, porque hay artículos que afectan la libertad de opinión de los concejales.


“No es temor lo que tenemos, pero ese Código debe llevar una medida correctiva bajo una artículo transitorio por la propaganda electoral en ALMA y que nosotros podamos seguir expresando nuestras inconformidades” indicó.


El artículo 33 de dicha propuesta del Código establece que los funcionarios deben abstenerse de promover actividades proselitistas y de desviar recursos para la campaña electoral, que haya transparencia y que la comuna sea apolítica.


Los concejales opositores aseguraron que si se ha hecho caso omiso de las críticas que con un reglamento se acabe la propaganda y el desvío de fondos con fines políticos.


En la próxima sesión se determinará si el Código se aprueba o no. De ser positivo, el mayor beneficio sería para los miembros del FSLN, quienes tendrían libertad para seguir con la campaña política, mientras los concejales opositores tendrían que guardar silencio, pues podrían ser reprendidos si emiten declaraciones acusatorias sin bases.