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  • AFP

Costa Rica y Nicaragua acordaron este viernes un mecanismo de coordinación para enfrentar juntos al crimen organizado, en una cita bilateral efectuada en Guatemala tras meses de tensión por un conflicto limítrofe por una minúscula isla fluvial.

El acuerdo de seguridad "establece los principios y procedimientos para concertar las acciones necesarias para prevenir y enfrentar a la delincuencia trasnacional en el citado territorio", indica una declaración conjunta firmada en la ciudad colonial de Antigua Guatemala, 45 km al suroeste de la capital.

El documento fue firmado por el jefe de la delegación de Costa Rica, el viceministro de Seguridad, Walter Navarro, y de la de Nicaragua, la directora de la Policía Aminta Granera, así como por los facilitadores de México, Rubén Beltrán, y de Guatemala, Carlos Morales.

"El objetivo final es aunar esfuerzos para contrarrestar al crimen transnacional, como el narcotráfico, que se da en ese territorio", consideró Granera al terminar la reunión a puerta cerrada de casi siete horas.

"Es un paso sólido, serio y formal que garantiza una operación más coordinada contra el crimen organizado", dijo, a su vez, Navarro.

Previo a la cita, los dos países habían mostrado su optimismo en avanzar en acuerdos para combatir al crimen transnacional de manera conjunta.

El cónclave siguió a un breve encuentro al aire libre que tuvo lugar el 12 de abril en la línea fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua, debido a que los delegados de ambas partes se negaron a ingresar al territorio del vecino.

Sin embargo, los jefes de las delegaciones no programaron una nueva cita, aunque una resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, del 8 de marzo, les recomendó reunirse cada seis meses o menos para avanzar en la solución del conflicto.

Ambos países, que tienen un historial de controversias fronterizas, enfrentan desde octubre una disputa por una pequeña isla fluvial próxima al Caribe, lo que les llevó a reforzar la vigilancia armada en la frontera.

El conflicto fue llevado en noviembre a la CIJ, que instó a las dos naciones a evitar una escalada y restablecer el dialogo bilateral mientras se resuelve el litigio.

Para Granera la "reunión no es solo importante para Costa Rica y Nicaragua, sino para la región centroamericana, porque el crimen transnacional organizado que enfrentamos no tiene fronteras".

El comisionado presidencial antidrogas costarricense, Mauricio Boraschi, reconoció que esa remota y deshabitada región fronteriza de selvas y humedales es la "ruta marítima donde se da movimientos de cocaína del sur hacia el norte" del continente.

La tensión entre ambos países se redujo tras la resolución de la CIJ en marzo, pero volvió a recrudecer a principios de abril luego de que Costa Rica enviará una misión a hacer una evaluación ambiental a la isla en disputa.

Nicaragua rechazó esta misión, argumentando que violaba lo ordenado por la CIJ, pero Costa Rica invocó el mismo dictamen judicial para justificar su envío.