•   Rosita, RAAN  |
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La sub-región caribeña del Triángulo Minero, que fue escenario de la saga sangrienta del Frente Unido Andrés Castro, a fines del Siglo XX y comienzos del XXI, vuelve a ser sacudida por la aparición de varias bandas armadas que ya iniciaron una orgía sangrienta secuestrando y asesinando al dirigente de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) en la comunidad de San Antonio de Okonwás (municipio de Rosita), José Aristeo Martínez Rodríguez, de 55 años de edad.

Rita Amador Pérez, la viuda de Martínez, informó que la noche del viernes  llegaron a su finca seis individuos armados hasta los dientes, diciendo que  andaban con la misión de aniquilar sandinistas, especialmente a líderes de los CPC; “después agarraron a mi marido y lo llevaron con rumbo desconocido, dejando inscrita en una pared la frase: “Comando Patriótico por Nicaragua Juan Uriel 3-80. Al día siguiente (sábado), encontramos el cadáver de José Aristeo con seis impactos de bala”, relató la campesina.

Un maestro que fue interceptado por la banda armada y que solicita anonimato por temor a represalias, afirma haber reconocido a un barbudo, chele, (desconoce su nombre) que reside en el sector de Yakalwás y que ha formado parte de la banda armada de “Coral” (Estanislao Jarquín Montoya).

“Esos sujetos andan fusiles AK, escopetas y carabinas. Cuando pasaron por mi lado dijeron que van hasta la muerte con el doctor Arnoldo Alemán y que él volverá a ser presidente de la república”, relató el maestro, quien decidió abandonar la escuelita de San Antonio de Okonwás y trasladarse a Rosita por temor a los rearmados.

Recientemente, el dirigente de la comunidad indígena de Yakalwás, Adolfo Pineda Davis, denunció que la banda de Coral estaba ligada a terratenientes que andan acaparando tierras y al PLC.

El dirigente del PLC en Puerto Cabezas, Dale Teófilo, negó rotundamente que su partido tenga  vínculos con grupos armados. “Tenemos vocación civilista y promovemos la paz”, reiteró Teófilo.
 
Indolencia
Adolfo Pineda se quejó del desinterés de la Policía por neutralizar las bandas armadas. “Coral asesinó a un campesino el 19 de diciembre del año pasado, interpusimos la respectiva denuncia  y se cruzaron de brazos”, comentó.

En términos similares se refirió un campesino de Tasba Pri que solicitó el  anonimato por temor a represalias. “Aquí operan varias bandas armadas al  servicio de terratenientes que andan desplazando campesinos y comunitarios indígenas.

Los policías que vienen a la zona se comportan como si fueran peones o guardias privados de esos terratenientes que no son del lugar, pero ya se han convertido en grandes latifundistas”, explicó, añadiendo que en el tramo de carretera Rosita-Puerto Cabezas se han producido vuelos nocturnos de aviones que pasan sospechosamente a baja altura.

Campesinos de Bonanza también han denunciado la presencia de la banda armada de Gallo Rojo (Gilberto Fernández Calero) en la zona de Cola Blanca, a la que también relacionan con terratenientes foráneos y con el PLC.

Sin embargo, tanto la jefatura de la Policía como del Ejército de la zona del  Triángulo Minero, niegan la existencia de bandas armadas, aunque reconocen que algunos individuos andan cometiendo vandalismo, por lo que procederán a neutralizarlos.

Finalmente, la señora Rita Amador dijo que su marido deja en la orfandad a siete hijos y dos nietos. “Exijo que se haga justicia por la muerte de José Aristeo y acaben con las bandas armadas en el campo”, concluyó.