AFP
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Colombia daba por descontada la ruptura de relaciones diplomáticas por parte de Nicaragua y considera "insignificante" el impacto de esa decisión en el comercio bilateral, señalaron este viernes portavoces del gobierno.

"La ruptura era previsible, eso lo estábamos esperando", dijo el ministro de Defensa Juan Manuel Santos sobre el anuncio el jueves del presidente Daniel Ortega de romper relaciones con Bogotá.

El funcionario aprovechó para negar que embarcaciones colombianas hayan invadido el territorio de Nicaragua, país con el que Bogotá mantiene un diferendo limítrofe en el mar Caribe que será dirimido por la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

"La presencia de una corbeta colombiana en aguas nicaragüenses es totalmente falsa", aseguró Santos.

Por su parte el ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, sostuvo que "lo de Nicaragua, desde el punto de vista comercial, es insignificante, pues el comercio entre los dos países no supera los 15 millones de dólares (al año)".

"Es más el hecho político y diplomático porque con Nicaragua viene una disputa histórica, y por lo que significa la alianza entre estos tres países, Venezuela, Nicaragua y Ecuador, en contra de los intereses de Colombia", agregó.

Ortega rompió relaciones con Colombia en solidaridad con el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, quien estuvo en Managua como parte de una ofensiva diplomática para recabar apoyo a su causa contra el gobierno de Colombia.

El gobernante centroamericano señaló que con ello también busca reivindicar el derecho de Managua que se respete un primer fallo de la Corte de La Haya, que eliminó el alegato colombiano de que el meridiano 82 es la frontera marítima.

Correa rompió relaciones con Bogotá en rechazo a una incursión de militares colombianos en su territorio, en la que fue abatido el sábado pasado el segundo al mando de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, y a las acusaciones de Colombia de que su gobierno mantenía tratos con los rebeldes marxistas.

El presidente ecuatoriano fue secundado por su homólogo venezolano, Hugo Chávez, quien expulsó al embajador de Bogotá en Caracas y amenazó con nacionalizar empresas de capitales colombianos.