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Ante la necesidad de mejorar la Ley 238 o de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el Sida, se han formado dos bandos. Unos apoyan la necesidad de efectuar reformas y los otros opinan que se debe cambiar completamente la norma, porque está totalmente desfasada.

Por un lado están los parlamentarios Pro-Objetivos de Desarrollo del Milenio, entre los que se encuentran la diputada Yamileth Bonilla, Ramón González, Mario Valle, Mónica Baltodano y Luis Callejas, entre otros. Ellos, junto a Profamilia, plantean una iniciativa denominada “Ley de Prevención, Atención y Defensa de los Derechos Humanos ante el VIH y el Sida”.

Este grupo recientemente realizó un foro para discutir su propuesta con diferentes personas provenientes de distintos sectores de la sociedad nicaragüense.

Según este grupo en el nuevo estatuto se deben de fortalecer aspectos relativos a reducir la transmisión sexual de VIH, evitar que las madres mueran y que los bebés se infecten, asegurar que los portadores del virus tengan un tratamiento, evitar que estos mueran por enfermedades oportunistas y promover políticas de VIH-Sida en los centros de trabajo.

En el otro lado está la Comisión Nicaragüense del Sida, Conisida, liderada por el doctor Enrique Beteta, el que durante la celebración del Día de Solidaridad con las Personas que Viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, aseguró que la agrupación que él representa es la instancia que da respuesta a los afectados por esta epidemia.