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De aprobarse tal como están planteadas las reformas al sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), se estaría regresando a los trabajadores a un nuevo estado de “esclavitud laboral”, donde miles de cotizantes morirán antes de alcanzar los requisitos de ley para obtener una pensión, advirtieron ayer expertos del tema.

Roger Murillo Sandoval, consultor en seguridad social y ex gerente de Estudios Actuariales en la Superintendencia de Pensiones y del INSS, dijo que la base de la citada propuesta de reformas que el Seguro Social colocó en su página web, recoge la visión de un consultor español que exportó modelos europeos a una realidad nicaragüense que no calza con las condicione socioeconómicas del Viejo Continente.

Según el experto y catedrático, el FMI desde 2009 obligó al gobierno a buscarle una salida a la crisis de proyecciones y de cálculos del seguro social, y en ese proceso se realizó ese documento “que es el resultado de un estudio actuarial que realizó un consultor llamado Fernando Troncoso, quien vino, se llevó un montón de dinero, y con un grupo interinstitucional, del Banco Central, del Ministerio de Hacienda y del Seguro Social, concluyeron con la propuesta que hoy aparece en la página web del INSS”.

Morir antes de jubilarse
“Yo lo veo eso como matar al trabajador antes de llegar a los 65, y te voy a decir por qué. Tengo cifras e investigaciones de varias etapas del Seguro Social que te indican el comportamiento de las pensiones de vejez: de cada 100 trabajadores que se inscriben en el Seguro Social desde 1956 hasta 2004, en promedio, solamente el 30% logra llegar a los 60 años y con las cotizaciones mínimas para jubilarse”, precisó Murillo.

“El resto se murió, migró, perdió empleo o se dedicó a negocios. Si eso pasa con la condición mínima de 15 años, ¿qué pasaría con la extensión a 30 años? Creo que nadie se jubilaría nunca”, advirtió Murillo.
Otro dato recopilado por el experto indica que la mayoría de los jubilados mueren entre los 67 y los 70 años. A su criterio, eso les restaría años de beneficios a los trabajadores si se alarga la edad de retiro a los 65 años.

Excesivo y grosero
“Me parece excesivo y grosero subir a 30 años ese requisito, quizá 20 años sería más humano, porque el promedio de los que se jubilan,  trabajan y cotizan es hasta 22 años, pero 30 años, yo creo que ni el 3% de todos los jubilados alcanza a trabajar 30 años”, observó.

Dijo que el mercado laboral de Nicaragua es inestable, y no hay garantía de que una persona permanezca en su puesto de trabajo por más de 10 años continuos.

“El mercado laboral va cambiando aceleradamente y va sacando a los trabajadores con más años, ya a los 40 años aquí nadie quiere contratar a una persona que quizá llevaba 15 años de cotizaciones. ¿Qué ocurre? Que esa persona puede pasar al mercado laboral informal y se queda sin terminar sus cotizaciones, y es doloroso que haya personas que cotizaron 13, 14 años y no tengan derecho a una pensión”, señaló.

Murillo planteó que esa propuesta del INSS está enfocada en experiencias europeas como Suiza y de otros países de la Unión Europea, donde la expectativa y la calidad de vida es más amplia, “y no en Nicaragua, donde solo el 23% de los trabajadores aptos aporta al INSS”.

“De cada 100 personas aptas para trabajar, en Nicaragua, solo 23 cotizan, con 15 años de cotizaciones mínimas, ahora imagínate que les elevés el plazo de 30 años. ¿Cuántos trabajadores podrían apostar a llegar a 30 años de vida laboral estable? Solo en los cálculos del FMI y del gobierno cabe esa visión”, expresó.

A su criterio, extender el mínimo de cotizaciones de 750 a 1,500 “es castigar al trabajador, eso es nueva esclavitud, sería matar al trabajador en su puesto, y promediarle sus salarios desde que inició hasta que terminó como trabajador, es estafarle, porque, ¿cómo van a combinar sus ingresos como principiante con sus ingresos como experto? ¡Eso es una grosería, inaudito!"

Cosep preocupado
El empresariado privado nacional coincide con varios sectores preocupados por el Seguro Social, al señalar que la Propuesta de Fortalecimiento del Sistema de Pensiones del INSS debe ser discutida hasta el próximo 2012, para que no se preste a manipulaciones políticas.

Así lo confirmó el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri, para quien el INSS necesita una estrategia de salvamento, pero que la misma debe esperar a tener un panorama más claro de la situación política y social del paía.

“La realidad es que si hay que hacer algo, si queremos que efectivamente el INSS siga para delante, así que es un tema donde debe haber consenso y sacrificios, estos sacrificios van a ser parte de la negociación una vez que entremos a este proceso de consultas, porque ahora no es el momento para discutirlo”, refirió.

Medida contra trabajadores
Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Nicaragua, Caconic, Eduardo Fonseca, manifestó que el tema de la seguridad es muy delicado y de interés nacional.

A la vez, consideró que algunas de las medidas propuestas en esta reforma al INSS, no benefician a la población nicaragüense, por lo que deberán ser ampliamente discutidas.

“Hay unos aumentos de tarifas de patronal, que pretenden subirla, habría que analizar si las aportaciones deben ser variadas, así como la edad de jubilación, que son temas muy delicados. Definitivamente, no estamos de acuerdo en el aumento del patronal, somos de los que más pagamos en Centroamérica”, argumentó.

Gobierno irresponsable
Fonseca advirtió que uno de los aspectos claves que han incidido en el deterioro del sistema de pensiones, son los pagos que el gobierno hace a personas que no son cotizantes.

Agregó que “cuando tenemos a personas que no han tenido ningún aporte al INSS y se les da dinero, vemos lo discrecional del sistema. Eso lo debería cubrir el gobierno, no la seguridad social”.

Hasta sindicalistas oficialistas protestan
La propuesta es tan perjudicial a los intereses del trabajador, que hasta los sindicalistas afines al partido de gobierno piden que se discuta antes de su aprobación.

“En agosto del año pasado, en el Consejo Nacional del Trabajo, una instancia en la que participan los trabajadores, empresarios y el gobierno, se presentaron las reformas a la seguridad social, y desde ese momento dijimos que no estamos de acuerdo conque las cotizaciones se eleven a 1,500, ni que se eleve a 65 años la edad de jubilación, pues en Nicaragua nuestra vida no llega a cánones mayores, tal como ocurre en Estados Unidos y en Europa”, dijo Luis Barbosa, responsable de la comisión laboral, social y ambiental del Frente Nacional de Trabajadores, y a quien le corresponde encabezar la comisión para las reformas a la ley de la seguridad social.

Indicó que hay sectores importantes a los que no se les pueden aplicar tales aumentos de cotizaciones ni de edad de jubilación.

Por ejemplo, los trabajadores del campo, los de la construcción, de la minería y de la pesca trabajan por temporadas, unos seis meses al año. Si para acumular las 750 cotizaciones se necesitan 30 años, para acumular 1,500 necesitarán 60 años, por lo que no es realista, observó.

“El movimiento sindical tiene que reunirse y hacer una contrapropuesta de las reformas planteadas. Recordemos que esta es una exigencia del FMI, y si va contra los intereses de los trabajadores y no es una ley concensuada nosotros nos vamos a oponer”, aseguró Barbosa, alegando que están en busca de especialistas de la OIT o de otras instancias, que los apoyen en hacer una propuesta que beneficie a todos.