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Existen diferentes factores que inciden para que las celdas preventivas de la Policía se saturen de privados de libertad, y que estos no pasen a los diversos sistemas penitenciarios del país, teniendo que soportar las escasas condiciones de estos pequeños espacios carcelarios, explicaron jueces y jefes policiales.

El hacinamiento, la pobre infraestructura de las celdas preventivas, el poco personal con que cuenta la Policía Nacional para resguardar a los reclusos en algunas delegaciones del país, la mala alimentación y la sobrepoblación de reos, son factores que han desembocado en la fuga y hasta en motines por parte de los reclusos.

El comisionado mayor Emilio Rodríguez, jefe de la Policía del Distrito Tres, aseveró que en la época de las fiestas de fin de año es cuando aumenta la población de reos en este lugar, pero que por lo general no tienen problemas de aglomeración de detenidos, ya que estos son pasados en tiempo y forma a los sistemas penitenciarios del país.

“No hay bomba de tiempo”
“No hay manera como la situación carcelaria sea una bomba de tiempo, porque según algunos estudios que se han hecho reflejan que este sistema que tenemos es uno de los más humanitarios, lo que pasa es que hay delincuentes muy peligrosos que siempre van a buscar cómo escapar de la justicia, crear amotinamiento, y por esa razón tenemos esas divisiones dentro de las celdas”, consideró Rodríguez.

El jefe policial dijo que han aumentado los casos en que los jueces otorgan la prisión preventiva a los acusados, debido a que la Policía está aportando las pruebas suficientes para ello, lo que no significa que los reos tengan que permanecer en las celdas preventivas. Recomendó que se debe crear un sistema de cárcel preventivo paralelo al de la Policía y al sistema penitenciario.

10 córdobas para la comida
En las celdas preventivas de la Policía, los reos duermen en losetas y no cuentan con un servicio higiénico normal. El jefe policial justificó estas condiciones a medidas de seguridad encaminadas a evitar que los reclusos se lastimen. Uno de los problemas que enfrentan es que apenas cuentan con 10 córdobas diarios, como presupuesto, para dar comida durante todo un día a los privados de libertad que no tienen familiares que les lleven el alimento.

“Tenemos que complementar con la comida que nos dan para los policías, para darles a aquellos reos a quienes no les traen comida. Hace falta un mayor presupuesto para la alimentación, pero también hay personas caritativas que vienen de las iglesias de diferentes denominaciones,  una o dos veces a la semana, y nos piden hablar con ellos; les traen sándwiches y gaseosas”, aseveró Rodríguez.

Daniel Quiñónez ya tiene 15 días de estar en las celdas del Distrito Tres de Policía. Asegura que su estancia en el lugar se debe a que está enfermo, pero pasará al Sistema Penitenciario de Tipitapa, La Modelo, el próximo miércoles, ya que recibió una sentencia condenatoria de primera instancia, luego que fue acusado de haberse robado cinco galones de combustible. A pesar de su encierro, afirmó que ha sido bien tratado en ese distrito policial y no se quejó de las condiciones carcelarias.

Prisión preventiva prevalece
En los juzgados de Managua, efectivamente, se está aplicando la Ley 745 o Ley de Ejecución, Beneficio y Control de la Sanción Penal, que manda en su artículo 44 que los delitos de violencia intrafamiliar, robo con violencia o intimidación y robo agravado, entre otros, sean revisados por un juez técnico, y el acusado debe permanecer en la cárcel mientras dure el proceso.

“Eso se está aplicando, porque cuando los expedientes vienen de audiencia a juicio, nosotros verificamos, exceptuando las establecidas en la ley por motivos de enfermedad, entre otras circunstancias”, explicó Adela Cardoza, Jueza Segundo Distrito Penal de Juicio de Managua.

Para Cardoza, esta nueva disposición contribuye a la celeridad del proceso penal, puesto que la autoridad judicial tiene tres meses para finalizar el juicio.
Sin embargo, en las estaciones policiales se está viviendo una aglomeración de detenidos. Al respecto, la doctora Cardoza explica que cuando los procesados están bajo prisión preventiva, deberían de estar en el Sistema Penitenciario Nacional, porque las celdas de los distritos policiales son para permanecer en ellas 48 horas, mientras dura la investigación.