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Pese a que estudios de Naciones Unidas indican que Nicaragua ha avanzado en la asistencia a la niñez y adolescencia, aún prevalecen muchos retos, como el incremento elevado del embarazo adolescente, el aumento de la agresión contra las mujeres jóvenes, y cuatro de cada diez adolescentes no asisten a los colegios.

Durante la presentación del informe “Estado Mundial de la Infancia 2011: La Adolescencia una época de oportunidades”, María Machicado, representante adjunta del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, señaló como un gran problema el embarazo adolescente, pues de acuerdo con las cifras de las casas maternas, el 27% de las embarazadas tiene menos de 18 años.

“El tema del embarazo adolescente debe preocuparnos y llamar la atención. Del total de mujeres embarazadas en este país, el 27% son niñas menores de 18 años”, aseguró Machicado.

Agregó que se debe separar el embarazo adolescente en la edad temprana y en la edad tardía.

“Vemos incremento de niñas embarazadas antes de los 14 años, y eso ya no es un problema de salud sexual y reproductiva, sino de violencia sexual e intrafamiliar.
En el caso de la adolescencia tardía, afirmó que se debe velar para que las adolescentes tengan mayor capacidad de negociación en sus relaciones de pareja, y detrás de esto, tenemos un componente importante de género, con la necesidad de tener acceso a más información”, alegó.

Machicado añadió que a las casas maternas van cada vez más niñas, sin embargo, sea cual fuere la edad, esto atenta contra la salud, sobre todo en las menores de 14 años, dado que sus cuerpos no están preparados para dar a luz, además de que se atenta contra las oportunidades que tienen en la vida.

Garantizar la educación secundaria
“Consideramos la necesidad de que se garantice la educación secundaria, una salud adecuada para adolescentes y la promoción de la su participación para conocer sus inquietudes, problemas y sugerencias. Hay una preocupación mundial por la baja en la cobertura en la educación secundaria, eso se repite en Nicaragua y en muchos otros países”, indicó la representante de Unicef.

Sobre el trabajo infantil, dijo que a donde se debe mirar es en los adolescentes de entre los 14 y 16 años, dado que existe un marco legal que se debe respetar. Por tanto, trabajan con las inspectorías garantizando que se respeten las normas establecidas y no se afecte su salud y sus posibilidades de estudio.

Por su parte Claudio Tomasi, Representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, destacó que están realizando un estudio de percepción en los adolescentes a nivel regional, y que una de las cifras que sorprendió fue que, a pesar de todos los problemas, los jóvenes nicaragüenses son muy optimistas y tienen muchas esperanzas para su futuro, algo que se debería aprovechar con el bono demográfico.

Asimismo, comentó que una de las grandes preocupaciones para los adolescentes es la violencia en sus países, y que las mayores víctimas son las mujeres jóvenes, por lo cual recomiendan al Estado enfatizar en las medidas de seguridad.  

María Jesús Gómez Matus, en representación de la Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabaja con la Niñez y la Adolescencia, Codeen, recordó que las Naciones Unidas presentó a Nicaragua 89 recomendaciones en el orden institucional, político, en salud, educación y destino de recursos para la niñez, sin embargo, poco de esto se ha cumplido, principalmente en el tema de la seguridad.