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Los miembros de la Juventud orteguista se despojaron de la “paz y el amor” para agredir, destruir y ofender a un grupo de manifestantes, encabezados por la diputada Mónica Baltodano, que ayer intentaron participar en el Foro de Sao Paulo, donde querían “denunciar que el gobierno del presidente Daniel Ortega implementa un proyecto político que dista mucho de los proclamados principios del Foro”.

Los más de 300 jóvenes, entre ellos niñas y adolescentes uniformados, no se conformaron con obstaculizar la entrada del hotel capitalino, donde se estaba realizando la reunión, también atravesaron la carretera saltando y gritando, hasta ponerse cara a cara con los manifestantes que eran un poco más de 30 personas, con símbolos y colores de los movimientos Por el Rescate y Renovador Sandinista.

Les gritaron “traidores” (una y otra vez), y les preguntaban: “¿Cuánto les están pagando?” “¿Por cuánto te vendiste, Mónica?”, mientras la diputada les repetía con un altoparlante: “Libertad…”.

Pero tampoco les bastó ser más, muchos más, y estar frente a frente con sus adversarios. Comenzaron a arrastrar a los manifestantes con todo y las mantas que portaban. Desgarraron sus banderas azul y blanco. Les tiraron agua y semillas de mango.

Reunidos en tumulto se arrojaban contra quienes no silenciaban su discurso “por la libertad y contra la reelección”; se los llevaban cargados y luego los tiraban en medio de la carretera, donde les seguían gritando: “¡Traidores!, ¿cuánto te pagan? ¡Viva Ortega!”, repetían una y otra vez.

“Yo también soy sandinista, pero no danielista”

Fueron principalmente jóvenes los agredidos, varones y mujeres que defendían sus mantas, que repetían a viva voz: “¡Libertad!”, y que les decían: “Yo también soy sandinista, pero no danielista”.

Así, Moisés Castillo, un joven de 22 años que se ha popularizado por protestar contra las políticas del gobierno, fue arrastrado por esos tumultos, hasta dejarlo tirado en medio de la carretera, retorciéndose de dolor, mientras le gritaban: “¡Es puro teatro, está fingiendo!”, pese a que ellos mismo le habían caído a golpes.

El presidente de la estructura del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, en Managua, Javier Álvarez, corrió igual suerte, pero éste quedó desmayado, y ante este cuadro prefirieron llevarlo cargado como animal hasta el parqueo del hotel, para intentar esconderlo de las cámaras de televisión. “¡Fuera cámaras!”, dio la orden uno de ellos, y el tumulto se abalanzó contra los camarógrafos de los medios televisivos.

Camarógrafos agredidos
Todas las cámaras resultaron con daños parciales por la avalancha de los jóvenes, que andaban uniformados con camisetas recién regaladas, blancas, que decían: “Yo ♥ Daniel FSLN”.

Al camarógrafo de Canal 12, Erik Potosme, lo sacaron a empujones del hotel y lo llevaron hasta el otro lado de la carretera, pero no les bastó alejarlo, también lo tiraron a un barranco de al menos un metro de altura, donde se estropeó su cámara.

También Marvin Mendoza, un joven camarógrafo de 23 años, de “100% Noticias”, fue pateado ante su negativa de salirse, y cuando se defendió de los golpes con una escalerilla metálica que cargaba, lo persiguieron para golpearlo.
Igualmente le pasó a Pablo Martínez, de CDNN Canal 23.

Llantas “ponchadas”
Al vehículo del diario La Prensa, que llegó antes que iniciara el conflicto y había logrado entrar al parqueo del hotel, le “poncharon” dos de las llantas, y no dejaron que el equipo periodístico lo sacara. La periodista de este medio de comunicación escrito se tuvo que ir al “ride” con su colega de Canal 2.

Minutos después que los manifestantes se retiraron, llegaron los refuerzos antimotines en tres camionetas, a quienes la Juventud Sandinista les abrió paso para que entraran al hotel, donde el Foro de Sao Paulo ya había terminado.