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El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, a través de la Propuesta de Fortalecimiento del Sistema de Pensiones que colgó en su página web, y que busca cómo postergar los beneficios de ley a los asegurados, crearía inestabilidad emocional y ahuyentaría a los trabajadores y empresarios.

Según el sociólogo y economista Cirilo Otero, en todas las sociedades “una ley de seguridad social te da una estabilidad emocional, económica y social. No lo contrario. Esta propuesta causa una profunda desesperanza a los trabajadores y a sus familias de vivir una vida digna en la llamada tercera edad”.

“Una segunda cosa, que acrecienta esa sensación de impotencia y desesperanza, es que el tema se ha manejado con mucho secretismo, como para que sea una ley sorpresa que busca dar beneficios a algunos, y perjuicios a muchos”, dijo.

Secretismo nocivo
A su criterio, el futuro del Seguro Social “es un tema que debe discutirse entre el Estado, las empresas privadas y los trabajadores, pero aquí solo lo discuten el gobierno y las agencias multilaterales, que le están exigiendo al gobierno que haga un cambio para superar las deficiencias anuales del INSS, que no logra solventarse en sus proyecciones de futuro”.

Para Otero, lo más grave del asunto “es que la amenaza a los trabajadores al aumentarle la edad de retiro y obligarlo a aumentarle la cantidad de cotizaciones, ahuyenta la posibilidad de captar nuevos aportantes del Seguro Social, ya que decirle a la gente que tendrá que trabajar más de 30 años y esperar a jubilarse hasta los 65, en vez de motivar,  causa desaliento. ¿Quién tiene la certeza de que llegará con vida a los 65 años o que tendrá trabajo formal por 30 años? En Nicaragua nadie”, observó el sociólogo.  

El sistema actual requiere que los asegurados hayan cumplido 60 años y cotizado 750 semanas, equivalentes a 15 años de cotizaciones, para jubilarse. Los pensionados, recibirán una pensión por los próximos 15 a 35 años, sea como pensionado o a través de sus beneficiarios sobrevivientes. La nueva propuesta establece 65 años de edad para retiro, 1,500 cotizaciones y una pensión promedio de sus salarios de toda la vida.

“El INSS necesita más bien políticas de estímulo para crear trabajos formales. No se puede lograr mucho conque ande el 57% de la población económicamente activa en trabajos informales, porque solo el trabajo formal bien remunerado y productivo puede sacar adelante a este país, de lo contrario, estamos diciendo mentiras al esperar un crecimiento económico que nos saque de la pobreza, si no logramos crear fuentes de empleos reales”, analizó el analista social.

Peor que neoliberales
A su juicio, la propuesta del gobierno a través del INSS para mejorar el horizonte financiero del Seguro Social, “son elementos absolutamente incongruentes e injustos con un gobierno que se dice respalda a los trabajadores. Ese tipo de políticas, que es igual o peor que otras propuestas de gobiernos neoliberales, es una especie de esclavitud moderna, al obligar a un trabajador a cotizar 30 años para jubilarse a los 65 años, con un sistema de salud precario y con una pobreza e insuficiencia alimentaria arrastrada desde los primeros años de vida”.

Según el sociólogo, la esperanza de vida en Nicaragua oscila entre 63 y 67 años en el hombre, y 67-71 años en la mujer, por lo cual una propuesta como la actual del INSS, “robaría los beneficios de toda una vida de trabajo a los trabajadores que logren cumplir con las cotizaciones de ley, si es que tienen la suerte de conseguir un trabajo estable”.

Roger Murillo Sandoval, consultor en seguridad social y ex gerente de Estudios Actuariales en la Superintendencia de Pensiones y del INSS, dijo a EL NUEVO DIARIO que la propuesta del INSS, elaborada a partir de la visión de un consultor europeo, es “un experimento que no aplica, al menos hasta donde yo sé, en otro país, solo en Nicaragua”.

La deuda del Estado no la tocan
“Es viable aplicarlo en Suiza, donde el promedio de los salarios de los últimos 10 años no es tan desequilibrado, pero aquí no es viable ni beneficioso para los trabajadores que les promedien sus salarios de hace 20 años, con el salario de los últimos tres años”, observó.

Según las estadísticas de Murillo, en las negativas proyecciones del estado financiero del INSS, influye mucho la deuda del Estado al Seguro Social, y decisiones desacertadas de los directores de la institución, como el caso del actual director, Roberto López, quien otorgó 45 millones de dólares a la banca para construcción de viviendas sociales.

“Si el INSS tenía un déficit de corto plazo, como lo argumentan ahora para tratar de impulsar esa propuesta aterradora, ¿cómo se le puede ocurrir prestar a la banca 45 millones de dólares de las reservas para recuperarlos a largo plazo de 20 años? Eso no es ser responsable con las finanzas de la institución”, denunció.

Dijo que las reservas del INSS, superiores a los 15 mil millones de córdobas, se han hecho sobre la base de ahorrar al máximo la inversión en salud de los trabajadores asegurados, llegando a tal extremo que la calidad de las llamadas empresas médicas provisionales es muchísimo menos que deficiente “por no decir otra grosería”.

Reservas a costas de la sangre obrera

“Las reservas del INSS se han venido construyendo hace muchos años a costa de la salud de los asegurados. El gasto Enfermedad Maternidad es muy bajo, deficiente e insuficiente”.

“Las empresas médicas previsionales son negocios de salud con la venia del INSS, que a costa del Seguro Social, se enriquecen y crean sistemas privados de atención, mientras que el sistema de Enfermedad Maternidad se reduce a niveles de negligencia, ahí sale la gente con una consulta de dos tres minutos y dos acetaminofén”, acusó Murillo.

“La pregunta es: ¿Por qué no mejorar la atención de enfermedad maternidad si se tienen suficientes recursos financieros?, señala el experto en Seguridad Social.