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La balacera ocurrida entre policías y tres sujetos, cuyo fin era eliminar a otro por encargo, el viernes pasado en una vía pública de Las Banderas, municipio de Potosí, Rivas, viene a confirmar una vez más la presencia del sicariato, producto del crimen organizado en Nicaragua. Así lo expresó Roberto Orozco, encargado del Programa de Seguridad Pública del Instituto de Estudios y Estrategias de Políticas Públicas, Ieepp.

El Ieepp publicó hace unas semanas los resultados de estudios que reflejan el crecimiento del sicariato en la ciudad de Bluefields, donde en 2010, ocurrieron 33 muertes violentas vinculadas al crimen organizado.

Además, reflejó que el departamento de Rivas, por estar en la ruta de tránsito del narcotráfico, tiene mucha tendencia a elevar la presencia del sicariato, sin embargo, las autoridades policiales y del Ejército desestimaron los resultados del estudio y lo llamaron “sobredimensionado”.

“No tapen el Sol con un dedo”
“Los hechos se están dando, lo que nos preocupa es que las autoridades se empecinan en negar la presencia del sicariato y el incremento de la violencia producto del crimen organizado. Nuestros estudios son realizados en el campo con base en hechos concretos”, expresó el analista.

Orozco también señaló que hay una característica grave en los hechos ocurridos en Rivas, y es que de los tres sicarios, solo uno era extranjero, los otros dos son nacionales.

“Ya no es el colombiano, el mexicano, el guatemalteco el que viene a cometer el sicariato, sino que los nicaragüenses ya están metidos en las organizaciones”, dijo.

El analista recalcó que las autoridades no deben seguir ‘tapando el Sol con un dedo’, porque la situación cada día está más difícil, y se debe incrementar el trabajo preventivo, de inteligencia, y coordinar los trabajos entre la sociedad, la Policía y Ejército de Nicaragua.

“Narcoactividad sigue viva”
David Silva, Presidente del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de Nicaragua, también se unió a la voz del representante del Ieepp, expresando que el hecho sucedido en Rivas es preocupante. “Es una alerta para las instituciones, la sociedad, el Gobierno, que no se debe descansar en la lucha contra estos males, para que no se asienten en nuestro país”, refirió Silva.