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Los partidos Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, y Liberal Constitucionalista, PLC, fueron los más interesados en la Ley Especial para el Control y Regulación de  Casinos y Salas de Juegos, por lo que los diputados de ambas bancadas en el Parlamento nicaragüense aprobaron en cuestión de dos horas la nueva legislación que, en palabras del presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Wálmaro Antonio Gutiérrez Mercado, tiene como fin “ordenar y controlar” la industria de juegos de azar en el país.

Pese a la casi unanimidad con la que se aprobó todo el articulado, aún sonaron voces cuestionando varias cosas, entre ellas, la premura con que se aprobó la ley, la sustitución del dictamen original por un documento totalmente distinto, y el hecho de que el “nuevo dictamen” fue trabajado por la Comisión Económica, mientras que el dictamen original (de 2004) fue elaborado por la Comisión de la Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos.

Previo al inicio de las discusiones sobre la ley, de manera oficiosa, el primer secretario de la Asamblea Nacional, y diputado por el PLC, Carlos Wilfredo Navarro Moreira, negó que se tratase de un nuevo documento, y señaló que eran “observaciones al articulado del dictamen original”.

No obstante, ni la diputada Mónica Baltodano Marcenaro, ni el legislador Salvador Talavera Alaniz, tomaron con seriedad la explicación de Navarro.

Una de las disposiciones establece que para considerarse “casino o sala de juego” deben tener como mínimo 10 máquinas tragamonedas debidamente registradas, y contar con los permisos de funcionamiento y la licencia de operación, con lo que terminan con los negocios pequeños.

Otras disposiciones

El ente regulador será el Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur, y se establece como requisito contar con una cuenta corriente de “cien mil dólares americanos o su equivalente en moneda nacional a las personas naturales o jurídicas que vayan a operar u operen uno o más casinos de categoría A”.

Esta disposición, señala Talavera, permite que alguien pueda operar 10, 20 o 30 casinos, por el mismo monto de 100,000 dólares como garantía para el pago de los premios.

Igual sucede para las personas naturales o jurídicas que pretendan operar casinos de “categoría B”, “categoría C” y “categoría D”, con la diferencia de que son montos más bajos para cada categoría.  Para el caso de categoría “D” el monto establecido es de 10,000 dólares.

Es ordenamiento, dicen
El presidente de la Comisión Económica, Wálmaro Gutiérrez, insistió en que se trata de “un ordenamiento”, a fin de evitar que sigan proliferando en pulperías, farmacias y mercados las salas de juego.

Agregó que, a partir de la entrada en vigor de la ley, nadie podrá operar máquinas tragamonedas “a granel”, pues serán consideradas ilegales, y, como tales, serán decomisadas.

Cuáles son las categorías
Las categorías están definidas en el artículo 9 de la ley y son las siguientes: Categoría A, a la que pertenecen los casinos que cuenten con 71 máquinas tragamonedas en funcionamiento o más, y/o tres mesas de juego o más.

Independientemente de la cantidad de máquinas de juego en funcionamiento, cualquier casino que cuente con tres o más mesas de juego será integrado dentro de la presente categoría. De igual forma, cualquier sala de juego que cuente con 71 máquinas tragamonedas o más en funcionamiento en su establecimiento, también será catalogado en esta categoría.

A la categoría B pertenecen los casinos que tengan en funcionamiento de 25 a 70 máquinas tragamonedas y al menos dos mesas de juego. Independientemente de la cantidad de máquinas tragamonedas en funcionamiento, cualquier casino que cuente con al menos una mesa de juegos será integrado dentro de la presente categoría. De igual forma, cualquier sala de juegos que tenga de 25 a 70 máquinas tragamonedas en funcionamiento en su establecimiento también será catalogado en esta categoría.

A la categoría C pertenecen las salas de juego que tengan en funcionamiento de 16 a 24 máquinas tragamonedas en un mismo establecimiento, en poblaciones menores a 30,000 habitantes. Y a la categoría D, pertenecen las salas de juegos que tengan en funcionamiento de 10 a 15 máquinas tragamonedas en un mismo establecimiento, en poblaciones menores a 30,000 habitantes.