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Sin contratiempos, y de manera ágil, se realizó en la sala de Cuidados Intensivos del hospital de Rivas la audiencia preliminar mediante la cual el Ministerio Público de esta ciudad, dio a conocer al costarricense Marcos Eduardo Guevara Vallejos, la acusación en su contra, por los delitos de conspiración para el asesinato, homicidio frustrado en perjuicio de cinco policías y tenencia ilegal de armas.

La audiencia inició a las 11 de la mañana y fue presidida por la juez de Distrito Penal de Audiencias, Norma Castillo, mientras que la fiscal departamental, Isolda Ibarra, se encargó de dar lectura a la acusación contra Guevara Vallejos, quien según las autoridades policiales, desde hace varios años trasladaba droga desde Costa Rica a Nicaragua.

En uno de sus envíos se le perdieron dos tacos de cocaína, y responsabilizó de la pérdida al rivense José Arnoldo Chamorro González, de 29 años, a quien, supuestamente, citó el 20 de mayo para asesinarlo.

La acusación fue aceptada por la jueza Castillo, quien fijó el 2 de junio para realizar la audiencia inicial, donde se conocerá si el tico será remitido a juicio o no.

La jueza mantuvo bajo prisión preventiva al acusado, quien de momento sigue restableciéndose en el hospital de Rivas, ya que como se recordará, en el intercambio de disparos con la Policía, resultó con impactos de bala en su abdomen, por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

“Investigación contradictoria”
El abogado del tico, Marlon Antonio Aburto Hidalgo, aseguró existen una serie de contradicciones en las investigaciones policiales, y hasta se preguntó: ¿Cómo es posible que la Policía proteja a un narcotraficante, si en Nicaragua hay una lucha contra la narcoactividad, y en este caso el mismo Chamorro confesó su actividad y aparece como víctima?

Señaló que la acusación también es confusa, porque hablan de dos balaceras ocurridas en dos lugares diferentes, y en este caso señaló que el único que portaba arma --de los tres que andaban en la camioneta-- era Valle Leiva, por lo que no se explica por qué acusan a su defendido por el delito de tenencia ilegal de armas.