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En la carta de intención del gobierno publicado en la página Web del Fondo Monetario Internacional, se refleja una inequidad entre la estabilidad macroeconómica y el bolsillo de los nicaragüenses más desprotegidos.

Así  lo explica el diputado Francisco Javier Aguirre Sacasa, miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional.

“Si bien es cierto que la carta refleja una estabilidad de las reservas y un aumento de las exportaciones, esto no se traduce en mejoras de la calidad de vida, porque el crecimiento poblacional del 1.5% disminuye el crecimiento económico real al 2%”, explica Sacasa.

Este también asegura que debido a la década perdida de los 80, tomará 38 años recuperar el ingreso per cápita del 79, ya que el crecimiento actual aún sigue siendo “anémicoq”.

Preocupa falta de gobernabilidad
El diputado Sacasa señala que estas intenciones no son nada ante la preocupación del Fondo Monetario Internacional por la falta de gobernabilidad que impera en el país, lo cual es calificado por este organismo como turbulencia política.

“Lo que no expresa esta carta es la preocupación del FMI ante la falta de observación internacional, porque esto se traduce en erosión a la democracia, falta de transparencia y violación al Estado de Derecho. Mientras no se garanticen elecciones limpias, se seguirá tensionando la situación entre Nicaragua y los países donantes, prueba de esto es la pérdida de 60 millones de la Cuenta Reto del Milenio”, señala Sacasa.

La deuda interna
La otra fragilidad a la que no alude el documento se refiere a los datos arrojados por el Informe País del FMI para Nicaragua, donde el organismo refleja preocupación por el alto porcentaje de la deuda interna, la cual representa el 80% del PIB.

“Esto quiere decir que en 2011, Nicaragua deberá a sus acreedores 5.6 mil millones por lo que tendrá que hacer un manejo conservador de su presupuesto”, explica el diputado.

Los 200 millones de dólares que no fueron condonados por el gobierno de Libia, deben ser considerados como un agravante antes de emitir compromisos que no toman en cuenta esta deuda, así como el préstamo de 163 millones de dólares otorgado por Alba- Caruna al 2% de interés en 5 años en 2010.

El otro aspecto a considerar es la situación de las microfinancieras, las cuales no son atractivas a la hora de atraer nuevo capital por el bajo techo de sus tasas de interés.

“Las microfinancieras permiten que los agricultores y pequeños comerciantes tengan acceso al crédito, pero si el interés es fijado arbitrariamente por el gobierno y no por el mercado, dejan de ser viables para el inversionista”, señala Sacasa.

Finalmente, éste insiste en que el abandono del secretismo en el INSS, las cooperativas y Alba Caruna debería ser un compromiso de Estado, no “una dádiva del presidente Daniel Ortega ante la presión internacional”.