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Apenas corrió la primera semana de la estación lluviosa, establecido desde el 21 de mayo. Han caído solo dos aguaceros fuertes, y Managua ya sufre.

El viernes último, el fuerte aguacero inundó 45 casas del barrio “Hugo Chávez” y otra buena cantidad de viviendas de Waspam Norte. El sábado la gente amaneció con escobas, palas, machetes y carretas tratando de borrar el desastre que hicieron las corrientes que se forman producto del colapso del sistema de drenaje pluvial.

Cauces, cajas de registro y manjoles rebalsados es parte del inventario de daños, además de las calles de tierra fangosa intransitables aún a pie.

En algunos sitios como en la segunda etapa del “Hugo Chávez”, la potencia de la corriente fue tal que hasta levantó las losetas que tapan el cauce que desemboca en el lago. Doña Luisa González relató que el agua inundó sus casas y eso que ella tiene la ventaja de habitar en una de las pocas calles adoquinadas del sector.

“Estamos aguantando, para dónde cogemos”, fue la expresión resignada de don Bayardo Lira, de 49 años, quien decepcionado contemplaba la deprimente escena. Su casa, la última de esa calle adoquinada está justamente donde termina el cauce, a escasos metros está el lago cuyas aguas amenazan con seguir avanzando y afectar su morada.

Don Bayardo dice que han solicitado la construcción de gaviones para terminar el cauce y así evitar que el agua continúe socavando el terreno donde está asentada su casita. “Que me den la piedra y yo lo construyo”, propone en un acto de desesperación al ver que apenas son las primeras lluvias y les falta mucho por padecer.

Siguiendo la ruta está Waspam Norte. También se inundaron con el último aguacero, con la diferencia que era ya mediodía y una corriente, que arrastraba basura y agua contaminada desde el cauce, atravesaba la calle.

Doña Mayra Calero desde la mañana se dio a la tarea de amontonar la tierra a la orilla de su casa para evitar que el próximo “aguaje” entre a su casa. Tiene 20 años de habitar allí y ruega porque al menos un tractor llegue a emparejar la calle.

Recuento oficial
Según declaró la vicealcaldesa Reina Rueda a un medio oficial, la capital redujo de 100 a 57 sus puntos críticos, prometiendo trabajar por mayor seguridad y tranquilidad en el período lluvioso.

Aseguró las afectaciones por las últimas lluvias no requirieron de realizar evacuaciones. En Managua aún hay 15 albergues donde permanecen más de 5 mil personas por la falta de capacidad de las autoridades para reubicarlas desde el invierno pasado.

No obstante, en el barrio Santa Rosa, por segunda vez, las fuertes lluvias estremecen a la población, esta vez cinco familias tuvieron que ser evacuadas y trasladadas al albergue “Gadala María”, el cual se encuentra saturado de afectados de las precipitaciones de julio del año pasado.

Asimismo, se reportó el desborde del cauce que se ubica en las cercanías de los semáforos de La Robelo, en Carretera Norte, y el ya famoso cauce El Dorado, que nuevamente se rebasó y volvió a destruir el muro del autolote contiguo.

Este cauce que en los primeros metros de su recorrido tiene forma de embudo tuvo un costo final de más de 50 millones de córdobas cuando estaba presupuestado por la Alcaldía de Managua por 27 millones, esto debido a que desde su construcción presentó problemas por los graves daños estructurales que provocaron las lluvias.