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El tema de la atención a la niñez, en el que existe un doble discurso de parte de diferentes sectores de la sociedad, requiere de una acción más beligerante por parte de las iglesias, la sociedad y los ONG que velan por la protección de ellos, afirmó el pastor César Augusto Marenco, del Centro Apostolar Cristiano.

El último informe publicado por Unicef sobre la dramática situación de la niñez en Nicaragua, arrojó que la violencia intrafamiliar se presenta en la mitad de los hogares nicaragüenses, y hace hincapié en la falta de apoyo a las familias que tienen niños con discapacidad y son monoparentales.

El pastor hizo hincapié en la influencia que tiene la cultura patriarcal y androcéntrica en la construcción de hogares disfuncionales, en los que el machismo no permite la adopción de una paternidad responsable.

También mencionó la proliferación de una cultura de abandono, por la sustitución de los paradigmas familiares por ideas nuevas que se están transmitiendo en los medios televisivos, y la falta de cristalización de los programas gubernamentales.

De igual forma, hizo un llamado a los políticos para que en esta campaña electoral no usen a los niños para hacer campaña, e insistió en la necesidad de que se le dé continuidad a los programas con cada gobierno de turno.

Programas deben ser inclusivos
Por su parte, el pastor de la Iglesia Bautista de Betel, Pablo Emilio García Morales, consideró que la situación de violencia hacia la niñez se explica por la pérdida de valores morales.

El sacerdote de la iglesia San Luis, Ildefonso Vargas, opina que esta situación se debe a que los esfuerzos gubernamentales y religiosos aún no se han logrado traducir en trabajos integrales que incluyan a todo el núcleo familiar, por lo que atacan la causa no la raíz del problema

Añadió que hasta que no se supere la polarización política que sufre el país, será imposible aunar esfuerzos para construir un proyecto de nación que deje a un lado las diferencias.