•  |
  •  |

Don Óscar de Jesús Ruiz Martínez, habitante del municipio de Mulukukú, continúa su saga en búsqueda de sus dos hijas que le fueron arrebatadas de sus brazos y dadas en adopción, según él ilegalmente, gracias a la intervención de la cooperante norteamericana Dorotea Granados, y de la presidenta de la Cooperativa de Mujeres, Grethel Sequeira Montoya.

Ruiz se presentó a EL NUEVO DIARIO para denunciar que, desde 2001, las autoridades del Ministerio Público, el Ministerio de la Familia y la Policía no le dan razón del paradero de sus hijas, Gioconda de Jesús y Ruth Jakeline Ruiz Díaz, quienes fueron entregadas por su madre, Juana Brunilda Díaz Flores, en adopción sin el consentimiento del padre. Una de las niñas fue dada a una familia norteamericana y la otra a una nicaragüense.

“Yo nunca estuve de acuerdo en que mis hijas fueran dadas en adopción, pero esas señoras (Dorotea y Grethel) engañaron a mi esposa diciéndole que yo había muerto y que era mejor que entregara las criaturas porque ella no era competente para mantener a las dos niñas… toda persona por muy pobre que sea, come y bebe, no estoy de acuerdo con esa injusticia que me hicieron en quitarme a las niñas, porque el padre soy yo”, aseveró don Óscar.

Nadie da respuesta
El afligido padre de las niñas asegura que las autoridades gubernamentales y policiales no le dan respuesta sobre el paradero de las niñas, mucho menos sobre la legalidad o no de las adopciones.

“Yo tuve la oportunidad de ver a la Giocondita, la mandé a llamar y me trajeron a la niña, se comprometieron en que me la iban a entregar, pero no lo hicieron, ahora no la he podido ver más y nunca pude volver a ver a la que se llevaron a Estados Unidos”, indicó el angustiado padre. Llamamos al celular de la ministra de la Familia, Marcia Ramírez, para conocer sobre la legalidad de las adopciones, pero no contestó.

Enrique Gutiérrez, abogado de don Óscar, ha impulsado una nueva denuncia ante el Ministerio Público, donde asegura que le han comunicado que el caso está listo y será remitido al municipio de Siuna, a cargo del fiscal Raymundo Arróliga.

“Hemos pedido a la Fiscalía que el caso no sea enviado a este lugar, porque consideramos que ese fiscal está siendo manipulado por Dorotea y por Grethel, además, él fue quien impulsó una falsa denuncia por violación contra el papá de las niñas. En manos del mismo fiscal el caso quedaría en nada”, señaló.