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Mientras los científicos perdían la pista de la E. Coli, cuatro semanas después del brote en Europa, Panamá reforzó el viernes la vigilancia sanitaria en todos sus puertos y aeropuertos para evitar la entrada de una variante de la bacteria mortífera que ha causado ya 18 muertes en Alemania y una en Suecia, informó una fuente oficial.

“Estamos como en la Edad Media con la peste, dijo el microbiólogo de la clínica universitaria de Kiel, Stefan Schreiber, en Alemania.

El director general de Salud del país canalero, Eduardo Lucas Mora, señaló en un comunicado que el Ministerio de Salud (Minsa) reforzó la vigilancia que mantiene en la entrada de puertos y aeropuertos, a fin de dar seguimiento al estado de salud de los pasajeros que entran al país.

 

Muy lejos de solucionarse
Cuando ya pasó casi un mes de la aparición de la enfermedad, ni siquiera se puede estar seguro de que el brote estallara a partir de una verdura. La crisis está muy lejos de solucionarse, dicen los científicos.

Desde que se diagnosticó los primeros afectados por la bacteria E. Coli, se han enfermado alrededor de dos mil personas, a causa de este germen, de los cuales, 470 han desarrollado problemas renales. La epidemia se ha extendido a naciones como España (un caso), Dinamarca (siete), Suecia (15), además, hay dos sospechosos en Estados Unidos.
El listado incluye Austria, Finlandia, Francia, Holanda, Noruega, Reino Unido, República Checa y Suiza.

En Panamá también se ordenó a las 14 regiones sanitarias "extremar" las campañas de concienciación sobre la importancia del lavado frecuente de manos, y de las frutas y vegetales antes de su consumo, indicó Mora.

Los médicos de Hamburgo creen que varios miles de personas incuban en estos momentos la bacteria sin saberlo. Así que la avalancha de ingresos hospitalarios seguirá aumentando con toda probabilidad. También el de muertes.

Hasta por vía oral se trasmite
La Organización Mundial de la Salud, OMS, comunicó ayer, a través de la epidemióloga Andrea Ellis, que la E. Coli Enterohemorrágica (EHEC) puede transmitirse de persona a persona, mediante las heces o por la vía oral. “Este tipo de transmisión nos preocupa, y por esta razón quisiéramos que se refuercen los mensajes relativos a la higiene personal", insistió la representante de dicho organismo sanitario.

Ellis agregó que, por el momento, los casos confirmados están relacionados con el norte de Alemania, excepto un par de individuos que tuvieron contacto con alguien proveniente de dicha nación.

Los síntomas
Según el doctor Leonel Argüello, especialista en epidemiología, la bacteria que ha desatado la epidemia en Alemania es la denominada E. Coli O 104, hasta ahora desconocida, ya que es diferente a las bacterias que comúnmente producen los brotes, como la E. Coli 157.
A diferencia de las otras, esta normalmente se encuentra en los intestinos de las personas y de los animales. Este tipo de microbio produce una diarrea que puede ser líquida o sanguinolenta, con poca fiebre, menos de 38.5 grados centígrados, con dolores abdominales, retortijones, y puede provocar vómito.

Desde que una persona adquiere la bacteria, pasa un período de entre tres o cuatro días para enfermarse, porque pasa por un período de incubación.

De acuerdo con las investigaciones científicas que han emprendido los biólogos alemanes, junto a los expertos del Instituto Genómico de Pekín, encontraron que una de las particularidades, de este nuevo tipo de E. Coli, es que es más dañina que las detectadas antes; además, es capaz de resistir a los antibióticos, y puede adherirse al intestino para permanecer por más tiempo en el cuerpo.  

Argüello explicó que esta bacteria causa más complicaciones que las otras, puesto que con ella no funcionan los antibióticos, al contrario, si una persona ingiere este tipo de medicamentos, lo que hace es acelerar los daños en los riñones, posteriormente el individuo no puede filtrar líquidos en el cuerpo, y es cuando fallece.  

Tampoco se receta antidiarreico, porque entonces la bacteria permanecería dentro del cuerpo, eso hace que la persona se agrave más por las toxinas que contiene este microbio. Otra cosa, es que una persona que fue víctima de la bacteria, puede transmitirla después que fue sanado, porque a través de sus heces pueden seguir saliendo cepas de Coli.

Como una “nave nodriza”
El bacteriólogo Holger Rohde, de la Clínica Universitaria de Hamburgo (UKE), anunció ayer que han descifrado la secuencia genética del microorganismo, el cual se compone del material genético combinado de dos bacterias de lejano parentesco. La E. Coli O104, fue identificada en Corea en 2005, y aporta el 80% de los genes, el resto proviene de otra, que, al parecer, produce toxinas malignas.

Rohde y el director de la clínica, Jörg Debatin, se apresuraron a indicar que si bien el descubrimiento permite 'saber mucho más' sobre la bacteria dañina, no va a acarrear soluciones inmediatas para los pacientes, que cada vez son más.

Precisamente en la Unidad de Cuidados Intensivos de la UKE murió en la madrugada del jueves una anciana de 81 años a causa del síndrome urémico hemolítico (HUS, por su acrónimo inglés), provocado por la infección bacteriológica.

En el Instituto de Higiene de Hamburgo, que la semana pasada dio la alarma contra los pepinos españoles, siguen concentrados en descubrir la fuente de la infección.

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