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La ciudadanía nicaragüense, desde hace unos 45 años ha convivido con dos serotipos de la bacteria E. Coli, y son una de las principales causas de muertes diarreicas en niños, ancianos y enfermos crónicos, por eso estamos expuestos a ser afectados por la E. Coli O 104, que ha afectado a miles de personas en Europa.

De acuerdo con los doctores Carlos Duarte, cardiólogo pediatra, y José Ángel Montiel, exviceministro de Salud, si el problema que inició en Alemania, a causa de una nueva presentación de la E. Coli, se vuelve una pandemia, es muy probable que venga a Nicaragua, como sucedió en años anteriores con el cólera, que comenzó también en Europa.
Todo dependerá de la prevención que se haga o de las medidas higiénico-sanitarias que se implementen. Según los especialistas, lo más importante es el control que se les haga a los turistas o a la gente que viene al país, por intercambios comerciales, etcétera. “Estamos expuestos”, señalaron.

Asimismo, informaron que la E. Coli no es una bacteria nueva, para los médicos nicaragüenses, ni para los del resto del mundo. Anteriormente se encontraba la enteropatógena, enterotoxigénica, la enteroinvasiva y la E. Coli, que ataca las vías urinarias principalmente, pero estos tipos han venido originando problemas bien conocidos en el mundo, de hecho, E. Coli es la causante de muerte de muchos niños y de personas de la tercera edad.

En Nicaragua se ha encontrado pacientes con E. Coli enteropatógena, enteroinvasiva, ambas producen diarrea, inclusive, insuficiencia renal, a tal punto de originar complicaciones específicas que puede paralizar el riñón.

Efectos directos al intestino

E. Coli tiene el problema que deshidrata rápidamente a los pacientes, porque desata  una diarrea copiosa. Tiene un mecanismo de acción para agredir al intestino, de manera muy particular, lo que hace es destruir parte de la mucosa del intestino, es decir, su capa protectora; así es que ataca y lo hace de una forma agresiva.

Todos los tipos de E. Coli son muy agresivos, una vez que ataca comienza a atraer agua o líquido hacia el intestino, que es lo que conocemos como diarrea, esas evacuaciones son abundantes, y pueden ser de hasta un litro por cada vez que la persona vaya al servicio, lo cual es suficiente para poner en problemas a cualquiera.

“El mensaje fundamental aquí es mantener las medidas higiénicas, lavado de manos estricto, limpieza de la casa, de los utensilios de comida, frutas, vegetales, todos los alimentos deben ser lavados, evitar lo crudo porque ahí va la E. Coli”, recomendó Duarte.