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El segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, Carlos García Bonilla, presentará hoy su propuesta de reforma al Código de la Niñez y la Adolescencia, a la vez que un grupo de estudiantes universitarios anunció la presentación de su propia propuesta de reforma para endurecer las penas carcelarias contra los adolescentes transgresores, principalmente contra aquellos que cometen delitos graves.

La propuesta de García tiene como objetivo incrementar de seis a 15 años, la pena de prisión para los adolescentes que cometen el delito de asesinato, una propuesta que es respaldada por el presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos del Parlamento, José Bernard Pallais Arana; pero rechazada por su colega del Frente Sandinista, Wálmaro Antonio Gutiérrez Mercado.

Construcción de correccionales está lejana
Contrario a Pallais, Gutiérrez considera que incrementar las penas carcelarias a los adolescentes infractores “no soluciona el problema”; sin embargo, Gutiérrez dejó bien claro que en ni en este momento, ni en el mediano plazo habrá dinero disponible para construir los centros especializados de detención que se requieren para garantizar la rehabilitación y reinserción a la sociedad de los niños y adolescentes infractores.

En su calidad de presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Gutiérrez Mercado recordó que, pese a que la construcción de estos centros de detención juveniles es una necesidad real, en el ámbito nacional, existen “otras prioridades”, como garantizar el presupuesto idóneo para salud y educación.

El legislador fue enfático e insistente en señalar que actualmente no hay posibilidades económicas de construir esos centros de detención, “porque tenemos un déficit fiscal anual de 6,000 millones de córdobas que hay que cubrir”.  

Gutiérrez no supo explicar cómo se puede lograr una rehabilitación y reinserción en la sociedad de los jóvenes transgresores, si no existen los centros especializados de detención que demanda el mismo Código.  

“Yo no quiero un código punitivo”, dijo Gutiérrez en torno a la propuesta de incrementar las penas de 6 a 15 años de prisión, para los adolescentes que cometen el delito de asesinato.

Por el contrario, el diputado liberal José Pallais insistió en que el hecho de aumentar los años de cárcel servirá como “un elemento disuasivo”, que harán reflexionar a los jóvenes y a los adolescentes antes de cometer un asesinato.

Pallais anunció que los universitarios están preparando su propia propuesta de reforma al Código de la Niñez y la Adolescencia, que entró en vigencia en noviembre de 1998. Según Pallais, los estudiantes cuentan con el respaldo de 20,000 firmas de ciudadanos para presentar la iniciativa ante la Primera Secretaría del Parlamento.

El diputado Wálmaro Gutiérrez considera que la reforma al Código está siendo manipulada electoralmente por algunos partidos políticos.

Otra propuesta
En tanto, Carlos García opina que como está la ley actualmente, “un joven puede pegarte un tiro a cualquiera delante de la Policía” y su condena se limita a seis años, lo que implica, por ejemplo, que un adolescente que comete un delito a los 14 años saldrá libre a los 20 o menos años, lo cual para el diputado no es suficiente castigo.

Explicó que su propuesta plantea “exigir” que una parte de los bienes incautados al narcotráfico sean brindados al Consejo Nacional de la Niñez, para la construcción de sistemas penitenciarios.

Por su parte, la Presidenta de la Comisión de la Mujer, Niñez y Familia, María Dolores Alemán, expresó su desacuerdo con la propuesta de García, porque considera que antes de elevar los años de cárcel se debería hacer un análisis profundo de la raíz del problema, pero, además, implementar verdaderamente los mandatos de la Ley 287.

Aumentar condena sería violar acuerdos internacionales
Alemán explicó que aumentar los años de condena a los adolescentes infractores, sería violar los acuerdos internacionales de la niñez y la adolescencia, relacionados con los derechos de los menores.

También destacó la falta de presión por parte del Ministerio de la Familia,  al Ejecutivo, para demandar mayores recursos asistenciales, y considera que tampoco se ha ejercido presión a los padres de los adolescentes que andan en las calles delinquiendo para que apliquen medidas correctivas

El diputado Carlos Langrand, integrante de la Comisión de la Mujer, tampoco está de acuerdo con la propuesta de García, coincidió con Alemán, y agregó que el carácter delictivo de los jóvenes infractores es un problema social relacionado con la falta de educación, recreación y otros elementos.