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Las críticas por el deterioro de la seguridad ciudadana en Centroamérica traspasaron las fronteras del istmo y alcanzaron a la Administración de Estados Unidos, país considerado como el principal mercado de consumo de las drogas ilícitas que se producen en el mundo.

El consultor en Seguridad  y Defensa, Roberto Cajina, miembro de la Junta Directiva de la Red y Seguridad de Defensa de América Latina (Resdal), calificó como “perversa” la estrategia de Estados Unidos hacia la región centroamericana, en materia de respaldo en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.  

“En Centroamérica, la estrategia de los Estados Unidos es perversa: quieren militarizar a la Policía y rebajar a los ejércitos a policías, de tal manera que con ello rompen esa delgada línea entre Defensa Nacional y Seguridad Pública, y buscan como desnaturalizar a ambas instituciones”, dijo.

Flechas contra USA
“Las policías y los ejércitos bajo el esquema de guerra al narcotráfico de Estados Unidos, pierden sus naturalezas, sus roles”, opinó Cajina, quien criticó el hecho de que Estados Unidos cada año elabora un listado de países que a su criterio “no colaboran” lo suficiente en la lucha contra el crimen organizado, “pero Estados Unidos no brinda los suficientes recursos a Centroamérica en sus planes, como sí lo hace con Colombia y con México”.

El Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez, criticó la visión “alarmista, y en cierto modo excedida” del analista Cajina, pero reconoció que “muchas de las cosas que comenta son ciertas”, como el hecho de que Estados Unidos no coopera lo suficiente en la materia, tanto en el control interno de su mercado de consumo de drogas, como en los aportes a los países aliados que sirven de muros de contención.

“No es del todo cierto que institucionalmente en el país, o en la región, no estamos haciendo nada. Al menos a nivel de Fiscalía, a nivel de Centroamérica, y principalmente en Nicaragua, estamos luchando con todos los instrumentos y con el corazón contra ese flagelo”, dijo Centeno.

Red de fiscales
“Actualmente soy el presidente de Fiscales de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, al menos a nivel de fiscalías regionales estamos dando pasos en esa lucha titánica por enfrentar la amenaza del crimen organizado”, dijo.

“Hace cuatro meses yo convoqué en Panamá al Consejo de Fiscales, ahí integramos una Red de Fiscales Centroamericanos y Dominicanos, contra el crimen organizado. Hemos dado ese paso, como una de las instituciones del Estado que tienen en este momento una representación regional de cara a luchar contra el delito transnacional”, informó Centeno.

“Los fiscales son los que están en la acción directa, dirigen las investigaciones, orientan las políticas contra el crimen organizado, y tienen la acción persecutoria, y no nos pueden decir que no hacemos nada y guardar silencio”, manifestó el Fiscal General, quien atribuyó niveles de responsabilidad del problema a Estados Unidos.

Control del consumo
“A veces esa visión errónea de que no hacemos lo suficiente viene desde Estados Unidos, un país que es considerado el principal mercado de consumo de las drogas, y que mientras no haya allá un control, mientras se siga consumiendo drogas al norte, habrá mortandad al sur por los señores de la drogas”, expresó.

El fiscal Centeno comentó, a propósito de la situación precaria de la seguridad en la región por causa del crimen organizado, que Estados Unidos debería participar en el debate mundial sobre si la liberación de la venta de drogas acabaría con la violencia que genera el narcotráfico en América Latina.   

“Hay profundos debates sobre si Estados Unidos y (algunos) países de Europa deberían repetir lo que se hizo en la guerra contra Alfonso Capone por el control de las ventas de licores con la Ley Seca, no sé si sea adecuado o no, eso deben discutirlos ellos, pero considero que si Estados Unidos quiere reducir el tráfico de drogas, debe regular el consumo interno para evitar el mercado negro de las sustancia ilícitas”, dijo Centeno.