•   MANAGUA  |
  •  |
  •  |
  • END

Mauricio Herdocia, Presidente del Instituto Centroamericano para la Integración, ICI, y rector de American College, señaló que el crimen organizado tiene tanta fuerza  y posee tantos medios para operar a nivel internacional que las leyes nacionales quedan rezagadas, por lo cual se necesita crear políticas de seguridad regionales integrales para poder enfrentarlo.

“Los delitos transnacionales hacen ineficientes las leyes internas, desbordan los marcos domésticos y requieren un modelo cooperativo regional mayor, desde bases y recursos mayores con mayor caudal de soberanía compartida”, alegó Herdocia, durante su presentación de propuestas para la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, en el foro de cara al Sistema de Integración Centroamericana, actividad impulsada por el Capítulo Nacional del CC-SICA, el Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana y el Instituto Centroamericano de Integración, en coordinación con  la oficina en Nicaragua de la Fundación Friedrich Ebert.

Comentó que así, para combatir el crimen en la región, se necesita fortalecer la prevención, la vulnerabilidad social e institucional, por lo cual se debe tener una visión multidimensional del modelo de seguridad democrática.

“Frente al efecto Trasnacional del crimen se debe oponer la Supranacionalidad y la acción comunitaria del proceso, abandonando viejos paradigmas de Soberanía  afianzando la verdadera Soberanía humana”, propuso Herdocia.

Determinó que importante es el carácter de la inversión social como un elemento preventivo contra la violencia, creado no sólo por la criminalidad y el crimen organizado, sino también por la violencia intrafamiliar y sexual. Así mismo destacó la necesidad del trabajo con los grupos juveniles, su rehabilitación y reincersión social de lo jóvenes infractores y de quienes han cumplido penas en el sistema penitenciario. Igualmente destacó que el trabajo no puede verse sólo desde los aspectos macros, sino que es necesario involucrar a las municipalidades y a la comunidad.

“También la seguridad requiere de un desarme gradual y efectivo, así como la profesionalización y modernización de las fuerzas armadas y de seguridad en Centroamérica en un contexto democrático, respetuoso de las respectivas funciones”, señala en su prestación el presidente del ICI.

Según los estudios del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el porcentaje de homicidio con armas de fuego está en crecimiento, lo que evidencia la importancia del combate al tráfico ilícito de armas ligeras y pequeñas, armonización de leyes sobre tenencias y portación de armas.

Regionalmente la tasa de homicidios por arma de fuego pone a  en primer lugar a Honduras 46, seguida de El Salvador 44.7; Guatemala 38 y Belice con 21.5. Entre los índices más bajos están Costa Rica 8.5, seguida de Nicaragua 2.9 y Panamá 16. Debido a esto plantean la necesidad de un tratado regional para eliminar el tráfico de armas ligeras y pequeñas.

Ante la problemática consideró que en esto hay una co-responsabilidad entre los países y localmente en las municipalidades, así como en las comunidades y la participación ciudadana, para lo cual es necesario el reparto equitativo de las cargas.

En todo ello se debe atender la dimensión humana y social de la seguridad que ha quedado rezagada y apuntar así a las causas estructurales de la crisis, donde ciertos factores de violencia son apenas expresiones de superficie de realidades más profundas y complejas.

En tanto es imperativo fortalecer los engranajes institucionales tanto nacionales y locales como regionales, además del mejoramiento sustantivo de los Sistemas de Administración de Justicia, acabar con la impunidad y la corrupción.

Mendel Goldstein, embajador de la delegación de Unión Europea en Nicaragua, Centroamérica y Panamá, organización que promueve la integración regional, comentó que las propuestas e iniciativas planteadas son importantes para que se pueda escuchar la voz de la sociedad civil hacia medidas y proyectos que no sólo sean de represión y lucha militar contra el crimen, sino que se realice desde las causas de las problemas que impulsan la criminalidad, a las maras, y a la violencia intrafamiliar.

“La soberanía nacional la respetamos en el marco jurídico internacional, pero efectivamente hay una tendencia hacia la coordinación internacional. Ejemplos son la injerencia humanitaria internacional, la Corte Penal Internacional, CPI,”, expresó Goldstein indicando que a pesar que el Estado de Nicaragua no es parte de la CPI, en las últimas discusiones del nuevo acuerdo de asociación con la región centroamericana Nicaragua no tiene objeción a la Corte, sino más bien en la formulación de conceptos.