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Suspendidos y bajo investigación, así se encuentran los funcionarios del Ejército de Nicaragua involucrados en el “ordeño” a la bomba de abastecimiento de combustible de esa institución, cuyo producto se vendía de forma clandestina en una casa particular.

La información fue confirmada por el coronel Juan Ramón Morales, jefe de Relaciones Públicas de la entidad castrense.  “Se instruyó por órdenes del mando superior una investigación a fondo de la denuncia”, dijo Morales la tarde de ayer.
Según Morales, de manera inmediata a la publicación de este rotativo, las autoridades formaron una comisión de varias disciplinas militares para indagar sobre el caso y abrir proceso contra los responsables.

“Parte de esa comisión la integran elementos de inteligencia y de auditoría militar. Sepa usted que la investigación será a fondo”, advirtió Morales.

El alto mando militar señaló que las indagaciones serán rápidas, y que las mismas indicarán qué corresponde en cuanto a los que resulten con responsabilidad, ello porque uno de los involucrados es civil.

“Es por eso que varias disciplinas están trabajando. Lo seguro es que se han tomado medidas y se llegará a todos los responsables”, reiteró.

Negocio cerrado  
Indagaciones de este rotativo detectaron que en el barrio San Ignacio,  detrás de la Nicalit, en la casa de Wilgen Fernando Loredo, funcionario civil de la estación de gasolina del Ejército, se despachaba combustible en bidones de todo tamaño. Incluso Loredo recibía a personal militar, que ayer Morales confirmó como plenamente identificados.

La vivienda de Loredo permaneció cerrada ayer, y no hubo el movimiento de vehículos que se registró en los días en que el comercio ilegítimo estaba funcionando.

Morales dijo que no podría confirmar si los órganos que investigan, visitaron la casa del señalado. “Lo conveniente es esperar el final de la investigación. Hay detalles que conviene, por ahora, no adelantar”, aseguró.

Sobre si han solicitado auxilio policial para las investigaciones, el alto militar dijo que esperan agotar las pesquisas internas, y que lo harán dependiendo de los resultados. Al respecto, el jefe de Relaciones Públicas, el comisionado Fernando Borge, respondió que hasta ayer no había recibido denuncia sobre los ilícitos dados a conocer.

“Es válido que ellos agoten sus investigaciones internas”, dijo Borge, quien agregó que si la institución militar solicita apoyo, están disponibles.

¿Es una red?
El robo de combustible y su comercio ilegal es una práctica que se viene ejerciendo desde hace varios años. En 2006, como en esta ocasión, END logró probar que del Ejército se extraía parte del producto.  Morales dice que pese a la reincidencia, no cree que se trate de una red bien organizada. “Creemos que son actos individuales, pero es mejor esperar que termine la investigación”, expresó.

Sobre la lista de vehículos que visitaban a Loredo, el jefe militar, dijo que los órganos que llevan las pesquisas los están tomando en cuenta. “Será como dije antes, una investigación a fondo”, aseveró.