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Son los judíos mesiánicos de Nicaragua, organizados en el Ministerio Berit Shalom, Pacto de Paz, donde los cargos o nombre siguen la línea de ser citados en hebreo. El líder, por ejemplo, no es pastor, sino Roeh, tal como se identifica René Tórrez, un maestro también (moréh) de la organización.

El ingeniero Carlos Iván Tórrez expresó que hace ocho años nacieron como congregación, y su ministerio es parte del Berit Shalom con sede en Estados Unidos, de donde se ha expandido por el mundo.

Roeh Tórrez lo dice: “deseamos la restauración de las raíces hebreas de nuestra fe a la nación”. Su confianza es tanta que asegura, junto con sus acompañantes: Jesús dejó 30 mil miembros al momento de su partida. ¿Dónde está eso en la Biblia?, le preguntamos: “Está en el Libro del Código Real del Nuevo Testamento hebraico” de Dan Ben Abraham.

Karen Castro es maestra de la congregación. Ella exalta los retos de la organización y asegura que no hay discriminación hacia la mujer. “No hay diferencias con otras iglesias, no nos consideramos evangélicos, somos una congregación mesiánica”, sostuvo.

“En estos años, uno de los propósitos fundamentales es que nosotros podamos instruir al pueblo de Dios. Una de las cosas importantes que tiene la fe judía es el nombre de Dios, YHWH --- en hebreo no hay vocales--- ” , dijo Karen.

De acuerdo con el ingeniero Tórrez, “podemos ver que en las congregaciones cristianas en la actualidad el nombre de Yahweh, es más mencionado ahora”. Si así afirman rescatar el nombre del Eterno, a Jesús le nombran Yeshua, que significa Salvación, Sanidad y Liberación.

Los representantes de Berit Shalom sostienen, sobre la base de un texto de Pablo en Romanos, que hay un Plan de Restauración para Israel, graficado como una rama natural arrancada del buen olivo y un Plan de Salvación para Los Gentiles o creyentes no judíos que al reconocer a Jesús son considerados rama de olivo silvestre injertada al olivo referido.

En el Ministerio se reúnen varios días a la semana. “Nos congregamos los martes para estudiar hebreo bíblico; los miércoles tenemos estudio de la Torah; los viernes es día de Yom Shabath (el viernes al salir la primera estrella). En la tarde del sábado hacemos el havdalah –dìa apartado o kadosh--, antes de entrar a la semana secular.

La congregación
Son alrededor de 25 miembros. Del Ministerio se trasladan a los lugares o iglesias que les invitan a impartir sus enseñanzas. El 9 y 10 de junio celebraron la fiesta de Shavouth, como mandamiento establecido en la Torah. Es lo que los cristianos denominan el Pentecostés.

Según Karen, antes del 9 de junio, son 49 días en que se presenta en el templo una medida de cebada y el día 50, dos panes. Los judíos creen en varios niveles de espiritualidad: superior e inferior. Por ejemplo, sostienen que cuando estaban en Egipto estaban en el 49 nivel negativo. Israel asimiló la cultura pagana egipcia y llegó a ese grado. Por eso YHWH le dijo al pueblo, salgan inmediatamente; si quedaba el pueblo, Dios los iba a perder. Entonces, 49 días camino al desierto, significan un proceso de purificación, de tal forma que en el día 50 estaban aptos para la fiesta. Es el Pentecostés de donde se originan las celebraciones católicas y evangélicas, sobre todo en aquellas confesiones carismáticas.

A las fiestas judías se invita a todos los que aman al Dios de Israel, expresó el ingeniero Tórrez. Son fiestas al Dios de Israel, que son diferentes a las celebraciones paganas. En el caso del Shavouth, la misma fue constituida desde el Sinaí, hasta el tiempo de venida del Espíritu Santo a Jerusalén, luego de la resurrección de Jesús. Es una fiesta solemne, espiritual, en la cual se conmemora la venida de la Torah a Sinaí y el Ruaj --- el Espíritu Santo--- a los apóstoles y los primeros creyentes.

¿No están ustedes judaizando?
No, porque maldito el que judaiza, dijo el ingeniero Tórrez. Karen por su parte, expresó que la base de judaizar es manipular con la circuncisión “para poder entrar en esta bendición, y no hacemos eso”.

Roeh Tórrez lleva puesto el talit, un manto blanco con franjas azules, que termina con flecos y nudos. Además, alrededor de su cintura también penden 4 cordones, llamados tzitzi, como rosarios, donde están simbolizados 613 Mandamientos en nudos o cuentas. El tzitzi debe caminarlo el mesiánico, “porque es una forma de acordarnos de los mandamientos. Y son 4, porque representan las letras del Eterno, el tetragramaton”.

La organización cuenta con más de 13 varones. Según la tradición judía, una sinagoga debe contar con ese número básico de varones para constituirse como tal. En el edificio en Managua “se instruye en el hebreo que es el lenguaje puro, de una cultura sacerdotal”, dijo Roeh Tórrez.

El ingeniero Tórrez hizo un llamado a “los hermanos dispersos --- mesiánicos-- que no hallan dónde congregarse a que deben tener una cultura con raíces y educación sacerdotales hebreas; no necesita tener ninguna genealogía, no necesita de ser sangre judía, solamente acercarse al Dios de Israel”.


Más de 20 mil mesiánicos
En respuesta al por qué ahora hay muchos movimientos como el de ellos donde insisten en una vuelta a los orígenes del cristianismo, Karen explicó que “hay un despertar profético, para la restauración del Nombre Yahweh”.
“Existimos en Nicaragua más de 20 mil mesiánicos”, expuso el ingeniero Tórrez.

Los tres miembros instaron a estas personas a unirse y recordar que “el Espíritu Santo cayó cuando todos estaban unánimes”. Aunque no llegan al grado de lamentar la dispersión de los nicaragüenses mesiánicos, resaltan lo importante de la unidad.

Karen señala que un ministerio mesiánico no promueve la división, como sucede con algunas denominaciones religiosas que se dividen por motivos doctrinales, “porque no tenemos doctrinas de hombres, sino que levantamos la Torah del Eterno, y es una sola, indivisible”.

Además, el despertar de este movimiento pone en su lugar la teología del reemplazo o de la dispensación, según la cual la iglesia protestante es la Israel Espiritual. Israel sigue en la agenda de Dios, como está establecido en su pacto con Abraham, aseguró.

Por otra parte, según el ingeniero Tórrez, en Nicaragua hay muchos descendientes judíos, por la línea sefardí, pero con nombres codificados, para lo cual se asume el sufijo ez. Este es un recordatorio de Aretz, que en hebreo es la designación de la Tierra de Israel. Es decir, el apellido escondía su pertenencia a la tierra de Israel.

Tórrez retrocede hasta el día en que Cristóbal Colón llega a Nicaragua, con una tripulación compuesta en su mayoría por judíos forzados a convertirse en católicos. Él, asegura, por ser de origen judío se llamaba Moshe Jonás. Los patronímicos comprobados como judíos son muchos, como corresponde a un país, España, donde fueron fundadores y administradores de muchos pueblos y ciudades como Toledo y Andalucía; algunos de ellos son Tórrez, Hernández,

Jiménez, Vélez, González, Rodríguez, Martínez, López…
En ese orden, señala que existe en nuestra nación casi el 90% de apellidos judíos sefardíes. “Aun nuestro presidente Ortega lleva ese apellido judío, aunque sin la referida terminación, que significa “luz de la corona”, dijo el ingeniero Tórrez.